El comercio justo frente al trabajo infantil y el trabajo forzoso: la posición de CLAC

Durante la Asamblea de CLAC se ha identificado  la protección infantil, como un eje de trabajo prioritario y que debe transversalizarse  en el quehacer de CLAC. Según un informe presentado en el 2014 por la Organización Internacional del Trabajo, OIT, en América Latina y El Caribe existen 13 millones de niños y niñas en situación de trabajo infantil. Este mismo organismo cataloga el trabajo infantil como toda aquella actividad “que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico”.

El trabajo infantil y el trabajo forzoso son perjudiciales para las personas. El trabajo infantil, además de las consecuencias negativas que tiene para el desarrollo físico y mental de niños y niñas, tiene repercusiones evidentes en su futura inclusión en la vida productiva, los futuros adultos pueden ver afectado su nivel de cualificación laboral (por el bajo nivel educativo o la falta de oportunidades de formación) y su efectividad en el trabajo.

Como red latinoamericana de organizaciones de pequeños productores y trabajadores se tiene el compromiso de fomentar el bienestar infantil, así como también la protección a los adultos que se encuentran en situación de vulnerabilidad frente a prácticas de abuso y de explotación en el ámbito laboral.

Por otro lado, es importante mencionar que como organización reconocemos que no todo el trabajo que realicen los niños, las niñas y adolescentes es dañino. Dentro de los esquemas productivos de comercio justo, la participación de los niños y niñas en la economía familiar es permitida y fomentada, siempre y cuando no interfiera con la educación, los tiempos del estudio, el ocio, el descanso y las tareas que se realicen sean ligeras, no peligrosas, estén supervisadas por familiares adultos y no perjudiquen su desarrollo y bienestar.

Se debe reconocer que en varios casos, el trabajo puede ser importante y necesario, sobre todo en los contextos de pobreza. Las labores que se dan principalmente dentro del ámbito familiar y que posibilitan una formación y aprendizaje y su futura inclusión en el ámbito productivo: el trabajo que los hijos e hijas de los productores realizan en sus hogares, o en las parcelas, puede reflejar una decisión importante de la familia, para que sus hijos aprendan y valoren la actividad agrícola y sus contribuciones al bienestar de los hogares rurales; para que comprendan quiénes son, de dónde vienen y quiénes pueden llegar a ser en el futuro.

CLAC y Fairtrade International, además han comenzado a realizar proyectos pilotos con una metodología que permite monitorear e implementar medidas de remediación del trabajo infantil, a través de la participación juvenil y comunitaria desarrollados con organizaciones de productores de México, República Dominicana, Paraguay y Belice.   Asimismo, se cuenta con una Política de Protección, y los colaboradores y colaboradoras de CLAC han recibido entrenamiento para su implementación.

Se tiene conciencia de que aún hay mucho por hacer en cuanto a trabajo infantil y trabajo forzoso se refiere. Pero, desde CLAC se están aunando esfuerzos y se hace un llamado a todos los actores involucrados en el comercio justo para que trabajemos juntos y juntas hacia la erradicación de todas las formas de trabajo infantil y trabajo forzoso.

Si quieres conocer la posición de CLAC ante este tema, puedes descargar el documento. “El Comercio justo frente al trabajo infantil y el trabajo forzoso: la posición de CLAC”.