Entrevista con Silvia Campos, Gerente de Producto Global para Bananas en Fairtrade International y miembro del Grupo de Trabajo de Equidad de Género del Foro Mundial Bananero

Al igual que en otros sectores agrícolas, las mujeres empleadas en la industria bananera son especialmente vulnerables a los abusos laborales, como los salarios más bajos y la discriminación en el lugar de trabajo. Por ejemplo, las mujeres son más propensas a sufrir acoso sexual en el lugar de trabajo, pueden ser despedidas por estar embarazadas y, a menudo, no disfrutan de los derechos de maternidad antes o después del nacimiento.

En las organizaciones de productores de banano certificadas Fairtrade, la norma es la igualdad de derechos laborales entre los empleados y empleadas, gracias a los estrictos estándares sociales que las organizaciones deben cumplir. Pero incluso en entornos Fairtrade, los desafíos planteados por la inequidad aún persisten, especialmente con respecto a la poca participación de las mujeres en posiciones de liderazgo.

Para garantizar que las mujeres disfruten de los mismos derechos y oportunidades que sus homólogos masculinos, es esencial que todas las partes interesadas en el sector bananero (sindicatos, empresas, agencias gubernamentales y ONG) trabajen juntas. El Foro Mundial Bananero ofrece una plataforma para que las diferentes partes interesadas se reúnan y unan fuerzas para fomentar el bienestar y la participación de las mujeres en la industria bananera.

Silvia Campos, Gerente de Producto Global para Bananas en Fairtrade International, es parte del Grupo de Trabajo de Equidad de Género del Foro Mundial Bananero, un grupo especializado formado para buscar soluciones conjuntas a estos desafíos. A continuación, comparte sus puntos de vista sobre estos temas y analiza el trabajo del Grupo de Trabajo de Equidad de Género.

¿Qué partes interesadas están en el Grupo de Trabajo sobre Género y Banana y cuál es el objetivo de este grupo?

Silvia: El Grupo de Trabajo de Equidad de Género está compuesto por representantes de los principales sindicatos, minoristas, empresas importadoras y ONG. En total, somos siete miembros. El Grupo de Trabajo se creó después de la primera Reunión Global de Representantes Bananeras Femeninas en Ecuador en 2012, justo antes de la Segunda Conferencia Mundial del Foro Bananero.

Como grupo, tenemos tres objetivos principales: identificar los desafíos clave que impiden el avance de la equidad de género, compartir mejores prácticas e identificar intervenciones que pueden mejorar aún más el empoderamiento y el bienestar de las mujeres en el sector bananero.

¿Cuáles son las intervenciones que pueden permitir un cambio positivo?

Silvia: Acabamos de publicar un folleto en noviembre que incluye casos reales que han funcionado en la práctica. Fue coeditado por Bananalink y Fairtrade International. La publicación, El progreso hacia la equidad de género en la industria bananera, presenta ocho casos de estudio inspiradores sobre cómo las diferentes partes el sector bananero han apoyado el empoderamiento de las mujeres. En el folleto hay muchos enfoques diferentes, pero un tema común es el impacto significativo que se puede lograr cuando las mujeres se organizan para tomar e implementar decisiones sobre los problemas que afectan sus vidas en el trabajo, en el hogar y en sus comunidades.

Basado en mi propia experiencia trabajando con organizaciones de productores Fairtrade, creo que la autoorganización de las mujeres es clave para mejorar las posibilidades de éxito de cualquier programa de educación y capacitación sobre equidad de género. Además, compartir experiencias y mejores prácticas es crucial para aprender de las intervenciones que han tenido éxito en otros lugares de trabajo, regiones y países

Parece que los problemas de desigualdad también persisten en las organizaciones de banano certificadas Fairtrade. ¿Cómo es posible?

Silvia: De hecho, la desigualdad es un problema generalizado que también afecta a las organizaciones certificadas Fairtrade, donde la mayoría de la fuerza de trabajo y los miembros de las cooperativas son hombres. Un estudio de Fairtrade de marzo de 2015  confirmó que las mujeres en organizaciones certificadas Fairtrade se enfrentan a barreras para su membresía y liderazgo debido a prácticas que crean un sesgo hacia los hombres, así como la carga de cuidado no remunerado y trabajo doméstico que limita el tiempo libre de las mujeres. Sin embargo, la investigación también mostró que las cooperativas Fairtrade pueden generar cambios positivos, como la introducción de estrategias de género que promueven la participación de las mujeres y actividades que pueden desarrollar habilidades y sentido de pertenencia. Al comparar las organizaciones de Fairtrade con organizaciones que no son Fairtrade, los estudios han identificado que en las organizaciones de pequeños productores certificadas por Fairtrade las mujeres han tenido una mayor participación.

Dicho esto, tenemos un largo camino por recorrer para permitir mayores niveles de participación y bienestar de las mujeres en el sector bananero. Y debemos ser realistas: Fairtrade por sí solo no puede lograr un cambio en todo el sector. Debemos unir fuerzas y trabajar con los demás interesados ​​para implementar conjuntamente proyectos e intervenciones que puedan generar cambios positivos duraderos. Esta es la razón por la cual el trabajo del Grupo de Trabajo de Equidad de Género de Banana es tan importante.

¿Cuáles son los próximos pasos para el Grupo de trabajo? ¿Algún proyecto y plan futuro?

Silvia: En noviembre pasado, asistimos a la reunión de estrategia de múltiples partes interesadas sobre equidad de género en la industria del banano en Ginebra. Allí, los miembros del grupo de trabajo junto con los otros participantes en la reunión presentaron una lista de estrategias y actividades propuestas. Estas intervenciones giran en torno a cinco áreas temáticas clave: (1) oportunidades de empleo para las mujeres trabajadoras, (2) participación activa de las mujeres en la toma de decisiones, (3) brecha salarial de género, (4) salud y seguridad con un enfoque en riesgos específicos para las mujeres, y (5) acoso sexual y violencia de género.

Las propuestas se encuentran ahora en el Comité Directivo del Foro Mundial Bananero y se discutirán con los miembros del mismo comité para definir los planes para el  2018. Si finalmente se aprueban, estas intervenciones se implementarán a partir del segundo trimestre de 2018 bajo la dirección del Comité Directivo del Foro Mundial Bananero y a través de la financiación de múltiples partes interesadas.