Tras la declaratoria de pandemia global debido al COVID-19 (Coronavirus), emitida el 11 de marzo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los gobiernos y la sociedad civil en América Latina y el Caribe comenzaron a implementar medidas para detener la propagación de la enfermedad y enfrentar la crisis que está afectando al mundo entero. 

En Ecuador, se declaró emergencia sanitaria por 60 días para prevenir un posible contagio masivo en la población. Con esta medida, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) del país diseñó un protocolo de prevención en el sector agrícola y sobre todo en áreas bananeras, que tiene como finalidad minimizar el contagio de este virus entre el personal que labora, tanto en el campo, como en las plantas empacadoras de banano. 

Desde entonces, en medio de la crisis, la solidaridad y la esperanza también han proliferado en una cadena humana donde no solo es prioridad mantenerse sanos, sino también ayudar al prójimo. Con esa visión, la Coordinadora Ecuatoriana de Comercio Justo, en conjunto con la Red de Banano Fairtrade de Ecuador, además de cumplir con el protocolo de seguridad en la producción, también están realizando diversas acciones como donaciones de bananos a la población más vulnerable, trabajando con las autoridades locales, formando una cadena de solidaridad de productores(as) de Comercio Justo. 

“Hemos tomado la iniciativa de tratar de ayudar al gobierno que tal vez no esté preparado y ni tenga los recursos como en otras naciones, tratando de llevar banano a diferentes barrios, principalmente a las personas afectadas que viven del día a día y que no pueden salir de sus casas para trabajar”, relataPatricio San Martín, administrador de la Asociación de Bananeros Orenses

“Ahora nos queda una lección de que el Comercio Justo se creó para esto, para ser solidario, para ser responsable con el medio ambiente y para una infinidad de cosas que el ser humano tiene que cambiar. En otras palabras: ¡Ser más solidario con el prójimo y cuidar del medio ambiente!”, agregó.

Esta iniciativa también busca que trabajadores(as) y comunidades puedan tener asistencia en caso de posibles contagios en la zona en la que están ubicados. Por lo cual, haciendo uso de la Prima Fairtrade se están uniendo para la compra de artículos para la detección y tratamiento de la enfermedad como kit de exámenes de coronavirus, bombas de nebulización, respiradores, mascarillas, guantes; insumos de limpieza como desinfectantes; y para la compra de víveres para pequeños(as) productores(as) de otros cultivos.   

Las asociaciones bananeras de Comercio Justo de Ecuador que se han unido en esta acción solidaria son ASOGUABO, Tierra Fértil, Bananeros Orences y Fincas de El Oro. 

Durante una rueda de prensa virtual sobre la situación actual de la pandemia el Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó que la crisis sanitaria mundial a la que nos enfrentamos con el coronavirus COVID-19 no tiene precedentes, por lo que se necesitan repuestas creativas. Al mismo tiempo reforzó que esta es una pandemia que representa una oportunidad única de dirigir la recuperación hacia un camino más sostenible e inclusivo“Esta es, sobre todo, una crisis humana que llama a la solidaridad”, aseguró.  

Desde CLAC aplaudimos las acciones realizadas por estas organizaciones productoras de banano en Ecuador e instamos a otras organizaciones a unirse para apoyar con los cuidados sanitarios adecuados orientados por las instituciones del gobierno y de salud de los diferentes países, así como a realizar acciones solidarias en sus comunidades cercanas. Como bien lo menciona el administrador de la Asociación de Bananeros Orenses  el Comercio Justo es un movimiento solidario y humano que se creó justamente para operar como una red de apoyo y solidaridad entre hermanos(as).