Las organizaciones productoras de café de Comercio Justo en Colombia están impulsando innovadoras iniciativas para cosechar el café y mantener las ventas locales en medio de la cuarentena impuesta por el gobierno a raíz de la pandemia del COVID-19. 

En el municipio de Riosucio, en el departamento de Caldas, un pequeño camión recorre las veredas y recoge los sacos de café a los(as) productores(as) locales, los pesa y se los lleva al centro de acopio de la Cooperativa de Caficultores del Alto Occidente de Caldas. De esta forma, ayudan a los(as) asociados(as) a trasladar el café y evitan que éstos se expongan a grandes aglomeraciones como medida preventiva para evitar el contagio del coronavirus.   

Este servicio de compra de café a domicilio utilizando el camión de la cooperativa beneficia a unos 100 caficultores(as) y sus familias durante cuatro días por la semana, sin ningún costo adicional para los(as) productores(as). Durante el mes de abril se compraron alrededor de 150,000 kilos de café con esta modalidad y para las próximas semanas la organización espera colectar un total de 600,000 kilos de los 700 asociados que viven en el municipio.  

Nosotros estamos con este servicio contribuyendo con el aislamiento y con que los caficultores se puedan cuidar de esta enfermedad. Y a la vez les permitimos poder vender su producto aún con las limitaciones en el transporte que se han tenido en las comunidades”aseguró César Julio Díaz, gerente de la cooperativa. Agregó que es gracias a la prima de Comercio Justo que la organización ha tenido la posibilidad de comprar el café a los(as) productores(as) en esta modalidad.    

“La certificación Fairtrade es muy importante para la cooperativa, porque le ha permitido vender su café certificado y obtener recursos adicionales como prima social, la cual hemos podido invertir en muchas de las necesidades de nuestros asociados. En este tiempo específico de aislamiento y pandemia nos ha permitido tener la posibilidad de seguir comprando el café a nuestros productores y esa es una gran fortaleza que la certificación Comercio Justo nos ha dado”, dijo Díaz. 

Mientras, la Asociación de Mujeres Caficultoras del Departamento del Cauca han reclutado a trabajadores, que se encuentran suspendidos por el cese de actividades en una fábrica local, para colectar el café debido a que no se pueden trasladar trabajadores de otros municipios. También las familias de las asociadas se han involucrado en la recolección. El café se está guardando en las fincas de las asociadas mientras se levantan las restricciones de movilidad que impiden que trasladarlo a la ciudad de Popayán para su procesamiento. 

“Lo estamos acopiando, en nuestras casas, como en nuestras fincas no hay bodegas para acopio, nos toca en nuestra sala o en algún cuarto que desocupemos. Se está tomando las prevenciones, está el lavado de mano, cuando ellos llegan, cuando desayunan, cuando se vayan a almorzar, sus tapabocas, ellos están tomando su precaución y nosotros en la finca también le estamos suministrando lo que es el jabón y lo que es el agua. La mano de obra no es traída de otras partes, ni de otras veredas, solamente local. Están participando los vecinos y las familias”, detalló Orfa Orozco, presidenta de AMUCC. 

Los grupos de WhatsApp se han convertido en el medio de comunicación más eficaz para las mujeres productoras, quienes a través de ese medio comparten información de importancia sobre las medidas de bioseguridad, disposiciones del gobierno y asistencia técnica para el manejo de sus fincas. 

Esta forma de comunicación con los(as) asociados(as) también ha sido implementada por la Red de Productores Ecológicos de la Sierra Nevada de Santa Marta (Red Ecolsierra), quienes ya terminaron el período de cosecha, pero se encuentran en labores de procesamiento del café. Para Víctor Cordero, gerente general de Red Ecolsierra, la pandemia del coronavirus ha obligado a las organizaciones y también a las entidades de gobierno a realizar procesos de forma digital y a aprovechar más las nuevas tecnologías.  

“Desde que comenzó la pandemia todos han migrado a documentación online y a documentación digital, eso por supuesto también ayuda mucho, un documento tan esencialpara la exportación como el BL, que los clientes si no lo recibían físico no lo pagaban, hoy es digital, pues eso demuestra que realmente eso era posible”, destaca Cordero. 

Para adaptarse a las nuevas circunstancias, Red Ecolsierra está rediseñando sus modelos de ventas para fortalecer las ventas a través de internet con entregas a domicilio, dado que muchas personas no pueden llegar a las oficinas a recoger el café debido a las restricciones de movilidad. 

Para Cordero la pandemia es también una oportunidad para que las organizaciones de pequeños(as) productores(as) fortalezcan sus canales de comunicación digitales con los clientes y con su membresía y comiencen a impulsar el comercio electrónico. 

“Por supuesto que nos obliga como organizaciones a que tengamos que repensarnos el modelo de negocios y a que las páginas web, que muchas de nuestras organizaciones no le habíamos prestado mucha atención, nos hemos visto obligados a poder rediseñarlas y el tema de las plataformas digitales para la comunicación también ha implicado hacer grandes cambios en la forma en que las organizaciones nos comunicamos con nuestros asociados o para hacer las reuniones de nuestras directivas”, afirmó.