El Comercio Justo como Alternativa para la Construcción de Paz en Colombia.

CLAC participo en el Primer Encuentro nacional “El Comercio Justo como Alternativa para la Construcción de Paz” en Colombia, realizado en Ibagué Colombia del 21 al 23 de Noviembre del 2017. Este evento fue convocado por la Unidad de reparación de víctimas, La Unidad de Organizaciones Solidarias, La Gobernación del Tolima y La ONUDH. Este primer encuentro busca promover la Construcción de Paz y Reconciliación Nacional a través de acciones solidarias y alternativas que le permita a los pequeños productores alcanzar mayor equidad y un desarrollo sostenible.

Yolanda Pinto Afanador directora de la Unidad de Victimas  destacó el que “actores del sector público y privado se articulen frente a la necesidad de establecer en Colombia un sistema comercial solidario y alternativo al convencional”.

Este evento tiene una importancia enorme para nuestro país ya que pone en relevancia el Comercio Justo como política nacional para el sello social que va a tener los productos de víctimas. Es una gran oportunidad para CLAC de poder apoyar y asesorar esta iniciativa gubernamental. En representación de CLAC participó Miguel Munguía miembro del Consejo de Directores y Nelson Pinilla Gestor de Fortalecimiento, así mismo, los productores Víctor Cordero de Red Ecolsierra representando a Iniciativa Colombiana de Comercio Justo, Rocío Mottato de Ingruma por parte de la Coordinadora Colombiana de Comercio justo y Camilo Enciso de ASOPEP por parte de los grupos independientes. Miguel Munguia lidero un panel de discusión donde se presentaron los alcances del comercio justo en Colombia y las experiencias de las asociaciones participantes.

Este Primer Encuentro nacional “El Comercio Justo como Alternativa para la Construcción de Paz” en Colombia busca propiciar un espacio académico y de intercambio de experiencias a nivel nacional entre pequeños (as) productores (as) de población víctima, población vulnerable y organizaciones productivas,  actores del sector público y privado y organismos internacionales. Se presentaron oportunidades, retos y desafíos que implica la construcción de una política de Comercio Justo en Colombia que promueva el desarrollo sostenible con criterios de igualdad, mutua colaboración y respeto a las culturas e identidades de los pequeños (as) productores (as) y con ello lograr un nuevo orden económico, más justo, sano y solidario.

Durante el evento se ha generado un espacio de discusión y amplia participación en el análisis de una real alternativa de inclusión y apoyo a las víctimas: su empoderamiento empresarial y propuesta de un sello social que identifique los productos de la víctimas. La Marca Sello Social Colectiva “Unidos Podemos Reparar a las Víctimas”, es una estrategia  social e  institucional para comercialización en grandes plataformas, mercados campesinos y compras públicas.  Este Sello Social se basa en los principios y valores del Comercio Justo, como una política pública de sostenibilidad a las asociaciones de pequeños (as) productores (as) y sus territorios.

Desde la Unidad para las víctimas y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia (ONUDH) se identificó como prioritario y esencial el acompañamiento para el fortalecimiento de las organizaciones productivas; el mejoramiento del estándar en los productos y la formación adecuada para la negociación. Y es el comercio justo la mejor vía para lograrlo, contamos con el apoyo de CLAC para seguir avanzando en este camino y poder implementar una estrategia de compras públicas y privadas hacia los pequeños productores. Lo que al final se pretende es motivar a los grandes empresarios  y a las entidades estatales a relacionarse de forma directa con el agro colombiano promoviendo el sentido social más justo y solidario.

 

Los(as) pequeños(as) productores(as): aliados(as) en la lucha contra el cambio climático

CLAC con su Programa de Cambio Climático está trabajando en concientizar y capacitar a las organizaciones miembro en el desarrollo, uso e implementación de medidas que promueven una agricultura sostenible. También, por su parte hay muchas organizaciones miembro que ya están desarrollando sus propios programas ambLa conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático COP23, se está desarrollando del 6 al 17 de noviembre en la ciudad de Bonn, Alemania. Después de un año en el que los eventos climáticos extremos impactaron fuertemente a Latinoamérica y el Caribe: como el fenómeno del niño costero en Ecuador y Perú que produjo fuertes lluvias, inundaciones y aluviones, más una temporada de huracanes en el atlántico que ha roto récords al haberse presentado cuatro huracanes seguidos; dos de ellos alcanzando la categoría máxima, Irma y María, que devastaron buena parte de las islas del caribe.

Lo anterior y el hecho de que Fiji preside la conferencia, plantea que gran parte de las discusiones se centrarán en los temas de pérdidas y daños asociados con los impactos del cambio climático, adaptación y la construcción de resiliencia para los países en desarrollo más vulnerables. Para ello, los países desarrollados han prometido incrementar el financiamiento y los mecanismos de acceso a este, como apoyo para lograr la meta de un billón de dólares anuales hasta el año 2020.

La Conferencia se plantea como meta definir normas, guías y procedimientos para la implementación del Acuerdo de París que establece medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Dicho Acuerdo ha sido ratificado y firmado por todos los países, a excepción de Estados Unidos, el segundo mayor emisor de gases después de China. El Acuerdo y las nuevas metas de desarrollo sostenible hacen parte de la misma agenda mundial que promueve sociedades más resilientes y un desarrollo climáticamente inteligente, ya que lo que se ha logrado hasta el momento y el desarrollo a futuro está en riesgo debido al cambio climático.

Para lograr estas metas a largo plazo, durante las negociaciones se reforzará la necesidad imperativa de que todos los países incrementen sus contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional para el 2020 y así lograr reducir las emisiones de gases de efecto invernadero drásticamente para evitar un aumento en la temperatura del planeta de 2°C que causaría daños irreversibles para billones de personas y la naturaleza.

Los actores no estatales como empresas y organizaciones no gubernamentales como la CLAC y sus organizaciones miembros poseen ahora la responsabilidad imperante de convertirse en socios críticos de la nueva agenda mundial y en la lucha contra el cambio climático pues sus esfuerzos se suman y contribuyen a lograr las metas que los gobiernos por sí solos no pueden lograr.

CLAC con su Programa de Cambio Climático está trabajando en concientizar y capacitar a las organizaciones miembro en el desarrollo, uso e implementación de medidas que promueven una agricultura sostenible. También, por su parte hay muchas organizaciones miembro que ya están desarrollando sus propios programas ambientales. Debemos trabajar cada organización desde su región y aunar esfuerzos que nos permitan cuidar y proteger nuestro medio ambiente.

El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y CLAC acaban de publicar conjuntamente otro valioso aporte a las investigaciones y publicaciones sobre comercio justo en la región. La idea del libro “El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible” (Marco Coscione y Nanno Mulder, editores) nació a raíz del Encuentro Internacional “Comercio Justo: una alianza estratégica para el desarrollo sostenible” que CLAC y la Coordinadora Nacional de Comercio Justo de Bolivia desarrollaron juntos los días 10 y 11 de mayo de 2017, en La Paz (Bolivia), como una de las actividades más importantes de la Estrategia de Incidencia de CLAC en 2017.

En este encuentro se presentaron experiencias de incidencia desde el comercio justo en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y República Dominicana. Además de productores agrícolas y artesanales, del equipo CLAC y de otras entidades bolivianas, participaron representantes de la CEPAL, del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural del Estado Plurinacional de Bolivia. El encuentro logró visibilizar el aporte al desarrollo sostenible de las organizaciones de pequeños productores de comercio justo, de CLAC y las coordinadoras nacionales de comercio justo.

El primer capítulo presenta una caracterización del movimiento por un comercio justo, el desarrollo histórico e institucional de CLAC en la región, así como el enfoque de su Estrategia de Incidencia. Además, da un panorama general de los principales flujos de exportación. Todo ello bajo la mirada transversal del aporte que el movimiento hace al desarrollo sostenible. El segundo capítulo inicia con una revisión de la literatura académica sobre el impacto comercio justo en América Latina y el Caribe. Posteriormente, se presentan seis casos (E.P. de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y República Dominicana) de incidencia a nivel local o nacional. Finalmente, el libro presenta algunas potencialidades que la CEPAL y el IICA identifican, desde su quehacer, para ampliar el impacto del comercio justo en la región.

Agradecimientos particulares van a la Coordinadora Nacional de Comercio Justo de Bolivia, sus organizaciones y productores miembros, por todo el trabajo desarrollado durante el Encuentro Internacional “Comercio Justo: una alianza para el desarrollo sostenible” (La Paz, mayo de 2017). Dicho encuentro ha sido la principal fuente de inspiración para este libro. A los productores y productores que participaron del encuentro internacional, intercambiando sus experiencias de incidencia en políticas públicas y proporcionando contenido valioso para esta publicación. A todas las organizaciones de comercio justo, coordinadoras nacionales y redes de producto, miembros del Consejo de Directores y personal operativo de CLAC, que cada día trabajan para promover el comercio justo en y desde América Latina y el Caribe. A todas las personas que con su trabajo han aportado a los contenidos de esta publicación: Nemion Condori, Gerente de El Ceibo; Raúl Navarrete, presidente de la CNCJ-Chile; René Ausecha, Gerente de Cosurca; Vinicio Martínez, Presidente de la CECJ;Andrea Fuentes, Coordinadora de la Región Caribe en CLAC. A Marco Coscione, quien fue Coordinador de Gestión de Recursos e Incidencia en CLAC, y Nanno Mulder de CEPAL, por haber plasmado este proyecto.

Puede descargar el libro haciendo click sobre la imagen de portada siguiente:

 

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Cooperativa Bananera COOBANA, R.L. gana premio a Grupo Asociativo para la Exportación 2017

La Cooperativa Bananera del Atlántico COOBANA, R.L. ganó el premio como Grupo Asociativo para la Exportación dentro de la décimo cuarta premiación anual al Exportador que realiza el Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá en el marco del Congreso Nacional de Exportación, CONEXPORT 2017, realizado la semana recién pasada en la capital panameña.

9 fueron las empresas galardonadas de un grupo de 43 en diversas categorías de empresas que contribuyen de manera significativa al crecimiento, dinamismo y expansión de la oferta exportadora del país. Chito Quintero, Director de COOBANA expresó que es motivo de orgullo para todas y todos los asociados el haber sido acreedores de este premio. “Nuestra meta 2017 es exportar un millón doscientos mil cajas de banano hacia los más selectos mercados del banano en Inglaterra, Suiza, Italia y Nueva Zelanda, países con los cuales se mantienen fuertes lazos comerciales, basados en las normas del comercio justo”.

“Las expectativas futuras son muy positivas y estamos optimistas con las ventanas de comercialización que se nos han abierto en esos países con los cuales hemos fortalecido las relaciones comerciales, ampliando así la oferta exportable de Panamá”, recalcó Quintero.

Experiencias que mitigan el cambio climático, en voz de los pequeños productores

Conscientes de que tenemos mucho que aprender de los productores de nuestra región, CLAC desarrolló dos concursos con el objetivo de visibilizar el rol fundamental de distintas organizaciones que ya están tomando acciones concretas respecto a la adaptación y mitigación del cambio climático. Las dos grandes temáticas bajo las cuales los participantes enviaron sus experiencias fueron “Contribuciones de los pequeños productores frente al cambio climático” y “Suelos sanos para una vida sana“.

Gracias a las experiencias de las distintas organizaciones participantes es que reafirmamos el importante rol de la agricultura, puesto que un conocimiento adecuado y un buen manejo de prácticas sustentables de cultivo y residuos definen a los pequeños productores agrícolas como agentes de cambio fundamentales en la entrega de soluciones reales a la problemática del cambio climático. Es en este sentido que adquiere importancia la promoción y financiamiento de prácticas enfocadas al establecimiento de estándares que protejan el medio ambiente del daño provocado por prácticas y manejos agrícolas inadecuados. En los siguientes enlaces podrá encontrar los ganadores y una breve descripción de su experiencia.

CoopeVictoria, R.L, Costa Rica : Procesamiento de desechos sólidos de los proceso de Caña y Café y Producción de BIODIESEL a partir del reciclaje de Aceite Residual

Cooperativa Vitivinifrutícola La Riojana, Argentina : Adaptación y Mitigación frente al cambio climático para el cultivo de vid en la provincia de La Rioja

Productores del Valle de Aconcagua (Mi Fruta), Chile : Cambiando la forma de hacer las cosas

SOPPEXCCA, Nicaragua: Diques de retención y otras prácticas para la mantención de suelos saludables en Jinotega

 

Empoderamiento de la mujer y su trabajo en el comercio justo

En CLAC se reconoce el rol incomparable de la mujer, y su aporte al desarrollo de las familias, comunidades y organizaciones. Datos actuales señalan que las mujeres constituyen un poco más del 43% de la fuerza laboral en la agricultura, y que tienen menos acceso a los recursos productivos como la tierra, los insumos, créditos, entre otros. Según el último reporte de Monitoreo e Impacto Fairtrade, el 26% del total de productores y trabajadores son mujeres, que día a día desarrollan iniciativas que buscan implementar buenas prácticas agrícolas, alcanzar precios que les permitan cubrir costos de producción y tener el ingreso necesario para que su parcela sea sostenible.

La Asociación de Productoras Libres de Marcala “Aprolma” es un ejemplo de dichas iniciativas. En reciente fecha, sus representantes Gladix Hernández, presidenta y Dilcia Vásquez, tesorera, tuvieron la oportunidad de visitar la empresa GEPA, en Alemania, con el objetivo de dar a conocer a APROLMA, junto a Denominación de Origen de Marcala (DO) y a la Coordinadora Hondureña de Pequeños Productores (CHPP). Durante su estadía, tuvieron la oportunidad de brindar presentaciones en tiendas, escuelas, además de dialogar directamente con los compradores, abordando temas que preocupan como organización, tales como: precios, competencia y tendencias de mercado, lo cual es muy importante de conocer para poder tomar decisiones a nivel de la organización y de esa manera enfocar mejor sus acciones.

“Fue una experiencia muy buena que nos permitió dar a conocer todo el trabajo que se realiza como organización de productoras desde la producción hasta la comercialización del café, además de lograr concientizar sobre el costo que la producción de café”, dijo Gladix Hernández, presidenta.

Es interesante denotar que los resultados de esta visita permitieron a las representantes de APROLMA tener una mejor visión tanto del mercado alemán, como de las necesidades de los productores en el país, además de concretar mayores ventas para esta nueva cosecha.

“El trabajo de APROLMA no solo se concentra al cultivo del café, si no que se orienta a empoderar a las mujeres en sus derechos. La producción de café es quizás el vehículo y pone los medios a disposición”, dijo Kleber Cruz.

Primer Encuentro Internacional de Intercambio de Experiencias de Incidencia

Gracias a la ayuda al desarrollo finlandés, a través del Programa de Cooperación Fairtrade Finlandia-CLAC, y el apoyo del INFOCOOP de Costa Rica, la CLAC y la Coordinadora Nacional de Pequeños Productores de Comercio Justo de Costa Rica y Panamá desarrollaron, los días 29 y 30 de junio de 2016, el “Primer Encuentro Internacional de Intercambio de Experiencias de Incidencia por el Comercio Justo”, en el Centro de Formación Cooperativa “La Catalina” (Birrí de Heredia, Costa Rica).

Del encuentro participaron representantes de organizaciones de pequeños productores de Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Ecuador y Guatemala, con el objetivo de conocer y compartir experiencias de incidencia entre diferentes redes y movimientos de economía solidaria, agricultura orgánica y agroecológica, comercio justo y agricultura familiar. Aprender de procesos que se dan en varios países de América Latina y el Caribe y profundizar en la necesidad de seguir construyendo el comercio justo en la región como proyecto social y político (no partidario), que materialice caminos para la sostenibilidad de nuestras sociedades a través de nuevos y más responsables patrones de producción, comercialización y consumo.

El encuentro tenía carácter cerrado, sin embargo, durante el primer día, participaron también varios representantes de distintas instituciones públicas y privadas presentes en Costa Rica y especialmente invitadas: el Ministerio de Economía, Industria y Comercio, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el PNUD, el IICA, la UNED, la UCR, Cooperativas de las Américas, Cooperativas Sin Fronteras, entre otras. Todas las presentaciones se pueden descargar en este enlace de DropBox.

El día 28 tuvieron lugar 3 sesiones de presentaciones. La primera fue sobre experiencias costarricenses. Durante este panel, Sonia Chacón del Infocoop presentó el trabajo de incidencia local de CoopeVictoria, en tres ámbitos bien concretos: el desarrollo de la moneda social “UDIS” (Unidades de Intercambio Solidario), y su importancia en reactivar los circuitos económicos locales y en fortalecer los lazos entre los socios de la cooperativa y la comunidad de Grecia, pequeña ciudad en la provincia de Alajuela. El trabajo con las nuevas generaciones y los hijos de los asociados de la cooperativa, para permitir un mayor involucramiento de los jóvenes en las acciones de la organización y naturalmente una mayor sostenibilidad intergeneracional. Finalmente, el proyecto “Guardianes del Agua” y la producción de biodiesel a partir de los aceites residuales, con el cual se quiere incidir en la sociedad local sobre la importancia del reciclaje y la defensa de las fuentes hídricas. Juan Arguedas, del Consejo Campesino-Indígena Agroecológico e integrante del MAELA, presentó la experiencia de incidencia política municipal llevada a cabo en Río Frio, para el desarrollo de Sistemas Agroforestales Sostenibles cuya implementación garantizaría para las familias indígenas y campesinas de la región atlántica del país cubrir sus necesidades en términos de soberanía alimentaria, autoconsumo y alimentación de los circuitos cortos de intercambio y comercialización de alimentos. Carlos Hernández, de la Red de Economía Social y Solidaria de Costa Rica, presentó los avances y logros en cuanto a la construcción de la política pública nacional de Economía Social y Solidaria, y los retos que aún siguen vigentes porque el proyecto de Ley aún no está aprobado. El movimiento por la economía solidaria en el país sigue haciendo incidencia para lograr en esta legislatura la aprobación del proyecto; sin embargo, aún faltan varios pasos y mucho trabajo por hacer también para seguir posicionando el tema en la sociedad, sobre todo para que los medios y los partidos dejen de “etiquetar ideológicamente” a la economía social y solidaria como un proyecto político partidario. Finalmente, Miguel Castro del MAOCO (Movimiento de Agricultura Orgánica de Costa Rica), presentó los esfuerzos que llevaron a la aprobación de la Ley 8591 de 2007, de fomento a la agricultura orgánica en el país, pero los enormes desafíos que aún representa la implementación de dicha ley. El movimiento, poco a poco, se está reestructurando, retomando vigor, entendiendo que ahora la coyuntura socio-política del país está nuevamente favorable para que el tema de la producción orgánica y la sensibilización de los consumidores vuelvan a estar en la agenda gubernamental y pública. Para varios productores de comercio justo de Costa Rica fue una sorpresa saber que existía esta Ley, pero también una preocupación saber que prácticamente no se está implementando. Existe concretamente un ámbito de trabajo muy interesante aquí, para el presente y el futuro.

En la segunda sesión, se presentaron tres casos internacionales: Mario Bonilla de Agrosolidaria, presentó la experiencia de esta confederación colombiana de “prosumidores”, su promoción del comercio justo campo-ciudad y su liderazgo en la primera fase del Comité Nacional de Agricultura Familiar en Colombia, y ahora en el Foro Nacional de Agricultura Familiar y Economía Solidaria: investigaciones y publicaciones, campañas en las redes sociales, denuncias y derechos de petición, son algunas de las actividades concretas de incidencia llevadas a cabo por Agrosolidaria para seguir posicionando el tema de la agricultura familiar en el país y conseguir una política pública acorde con los desafíos que enfrenta el país sobre todo en perspectiva de “post-conflicto armado”. Una de la propuesta que más interesó a los participantes fue la campaña “Cambiar el Servicio Militar por el Servicio Agrícola”, una propuesta concreta para mantener a los jóvenes ligados a la tierra, para la reducción y reinversión de los gastos militares y para el “complemento intergeneracional”, más que “relevo generacional”, porque, como dijo Mario, no hay que esperar que el padre se muera para que los hijos se involucren y enamoren de la actividad agrícola. Evelyn Martínez, de la Fundación REDES de El Salvador, ha presentado el proceso de trabajo con agricultores y actores sociales que llevó a la presentación del Proyecto de Ley de Soberanía Alimentaria en el país. Participaron cerca de 20 organizaciones entre campesinas, ambientales, de mujeres rurales, jóvenes, iglesias, entre otras, partiendo de la investigación, pasando por la construcción de una agenda común de incidencia, la construcción de la propuesta de Ley y después el seguimiento, cabildeo, etc. Concentraciones masivas, marchas y movilizaciones, encuentros públicos, entrevistas en medios de comunicaciones, conferencias, ferias y festivales, fueron algunas de las actividades más importantes para hacer la ciudadanía al tema de la Soberanía Alimentaria y Nutricional y para presionar a los tomadores de decisiones. Lamentablemente el proyecto aún no está aprobado. Rosemary Gomes, fundadora, ex presidente y actual coordinadora general de la Plataforma de Comercio Justo, Ético y Solidario “FACES do Brasil”, presentó el caso de incidencia desde Faces y el movimiento por un comercio justo y solidario en Brasil, y la construcción del Sistema Nacional de Comercio Justo y Solidario (SNCJS), como política pública de fomento al comercio justo en el país. Un país “continental”, con características muy propias y la necesidad de adaptar el comercio justo a la gran historia y realidad de la economía solidaria brasileña, así como a las perspectivas futuras para un país tan importante para el continente y el mundo. Sin embargo, también presentó las dificultades que actualmente presenta la situación política actual, en la cual con el cambio de gobierno hay demasiados recortes que afectan seriamente muchas de las políticas públicas implementadas en los últimos dos gobiernos (Lula y Dilma), como las dirigidas a la agricultura familiar, a la vivienda, entre otras. Estas dificultades también pueden representar un desafío para el movimiento, una oportunidad para volver a construir realmente una autonomía del sistema partidocrático y apostar por la autogestión, hasta en el mismo proceso de implementación del SNCJS.

En el tercer panel, se presentaron tres experiencias de incidencia de parte de tres Coordinadoras Nacionales de Comercio Justo: Edwin Vargas, Gestor de Fortalecimiento y Desarrollo de CLAC en Costa Rica, en ausencia de la Presidenta de la Coordinadora, Sonia Murillo, presentó las actividades de incidencia de la Coordinadora de Costa Rica y Panamá, evidenciando el rol que está teniendo la coordinadora en posicionar el comercio justo con actores públicos y privados, y la importancia de estas alianzas para llegar poco a poco a la sociedad en su conjunto. Todavía hay mucho por hacer, sin embargo, varias instituciones públicas y privadas, están muy interesadas en trabajar con el movimiento por un comercio justo en el país. Aprovechamos la presencia de la Viceministra de Economía, Industria y Comercio, Geannina Dinarte, para escuchar de su parte la voluntad de seguir visibilizando la labor de las organizaciones de pequeños productores de comercio justo a través de ferias, ruedas de negocios y otras actividades de sensibilización e incidencia. Doña Rosa Guamán, Presidenta de la Coordinadora Ecuatoriana de Comercio Justo, presentó el rol de la coordinadora y sus organizaciones miembros en la construcción de la Estrategia Ecuatoriana de Comercio Justo, y ahora su protagonismo en el desarrollo de los primeros pasos y actividades junto con ministerios e instituciones públicas comprometidas con la estrategia. En la actualidad, las diferentes instituciones coordinan cuatro meses técnicas de trabajo para implementar la estrategia: 1) fortalecimiento organizativo; 2) producción y adecuación de la oferta a los mercados locales e internacionales; 3) financiamiento; 4) acceso, promoción y oportunidades de mercado. Se subrayó la necesidad de seguir insistiendo desde la misma organización, y la importancia de poder contar, en las instituciones, con personas cercanas al movimiento; que fue justamente lo que pasó en el Ecuador al empezar Rafael Correa su primero gobierno. La última presentación fue de Baltazar Francisco, Presidente de la Coordinadora Guatemalteca de Comercio Justo, y se centró fundamentalmente en los desafíos presentes y futuros para la coordinadora y su trabajo de incidencia en el país. En agosto de 2007, se creó en el Ministerio de Economía la “Comisión Interinstitucional de Comercio Justo y Solidario”, bajo la coordinación del Viceministro de Integración y Comercio Exterior. Un año después, se construyó el Plan Estratégico 2009-2013 para impulsar el Comercio Justo y la Economía Solidaria, sin embargo realmente no hubo mucho avances. En la actualidad el gran desafío es justamente volver a actualizar esta política y ponerla en marcha, con un plan operativo que ya está en proceso de construcción.

Para el día jueves 30 de junio, solo estaba previsto trabajar media jornada con las organizaciones de comercio justo. Se presentó la Estrategia de Incidencia de CLAC, su proceso de construcción y también sus propuestas concretas. Los representantes de los productores salieron muy motivados de este encuentro, entendiendo mejor qué significa en concreto “hacer incidencia” y viendo que sí es posible hacer incidencia desde las mismas organizaciones de comercio justo a nivel local, y desde sus coordinadoras nacionales (a nivel nacional) y CLAC (continental).

La construcción de un comercio justo en nuestros países latinoamericanos es una preocupación y un desafió presente y muchos productores lo recalcaron. Para eso se necesitan los esfuerzos de todos los protagonistas del comercio justo, así como la construcción de nuevas y más estrechas relaciones con otras redes, plataformas y movimientos sociales. Poco a poco debemos abonar el terreno también aquí en el continente, para poder sembrar semillas, ver crecer las plantas y recoger sus frutos. En algunos países, ya hay pasos adelantados en este sentido, pero en general, como remarcaron los presentes, las personas no saben qué es el comercio justo, y muchas veces los mismos productores no saben explicarlo bien. Un trabajo de fortalecimiento de capacidades en este sentido es fundamental para poder llevar a cabo una labor efectiva en incidencia.

El encuentro tuvo un digno final. El compañero Brígido Soza, de la Cooperativa del Campo (León Nicaragua), nos dejó un lindo poema, que resume de manera ejemplar el sentido de todo el trabajo que estamos haciendo en incidencia y, en particular, la experiencia de este día y medio de encuentro en Costa Rica.

INCIDIENDO

Fui invitado a este evento

De intercambio de experiencias

Y más claro hoy me siento

Del concepto de incidencia

 

Que ignorante estaba hasta ayer

Tanto así, que hasta me asusto,

Pues no lograba entender

Lo que es comercio justo.

 

Es más que un certificado

Hoy lo sé y lo remarco

Es un mundo más cambiado

Diría mi amigo Marco.

 

Es trabajo de incidencia

Pa’ convencer a tu hermano

Y que cambie de conciencia

Hacia un mundo más humano

 

Es desarrollo, es justicia

Es respeto y dignidad

Es combatir la codicia

Es mejor comunidad

 

Es respeto al medio ambiente

Y también a la mujer

Es una lucha incidente

Es futuro, es placer.

 

Mejor calidad de vida

Para la comunidad

Alegría en la familia

Porque vive en igualdad.

 

Es respeto a nuestros indios

A su cultura y derechos

Pues ellos son nuestra herencia

Legado por los ancestros.

 

Vamos países hermanos

Es momento de accionar

Solo unidos de la mano

Es que lo vamos a lo lograr

 

Y así, inspirados por Rosa

Que ha luchado ron amor

Pa’ que mejoren las cosas

Es su país Ecuador.

 

No importa si sos de izquierda

O de derecha también

Pues si vives en el planeta

Trata de pasarla bien.

 

Si todos somos hermanos

Hijos de Eva y Adán,

Y del Dios que profesamos

Quien nos dio la libertad.

 

Brígido Soza – 30 de junio de 2016.

 

 

 

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La CESPPO y la experiencia de la Escuela de Incidencia y Empresarialidad

La relación CLAC-TRIAS ha sido fundamental para todo el proceso de preparación del trabajo de incidencia con la CESPPO, Coordinadora de El Salvador de Pequeños Productores Organizados. Ya desde el año 2014, se fueron desarrollando diferentes actividades para el fortalecimiento interno de la coordinadora en incidencia.

Por ejemplo, el taller/foro “Análisis de la realidad salvadoreña y el papel de las organizaciones de productores/as en El Salvador”, cuyos objetivos fueron los siguientes: a) conocer la realidad de las acciones del Gobierno salvadoreño en favor de los pequeños productores; b) conocer las experiencias de otras organizaciones en procesos de incidencia política nacional; c) presentación de los modelos de “Asocio Público-Privado” en otros países de la región. Durante el taller se subrayó tres elementos fundamental del trabajo de incidencia para organizaciones de productores: 1) promover la capacidad de análisis de los entornos sociales y políticos nacionales, así como de las coyunturas y necesidades de las organizaciones de pequeños productores; 2) trabajar en la capacidad de propuesta y respuesta de parte de las mismas organizaciones, con el fin de construir alternativas a los problemas identificados; 3) la capacidad de negociación, con los diferentes actores que son actualmente involucrados en las temáticas de interés de las organizaciones, así como los que se podrían ver afectados. El informe de este taller concluye la necesidad de un acompañamiento preciso a las organizaciones de pequeños productores, para que puedan incidir concretamente, por ejemplo, en las políticas nacionales del sector cafetero.

DSC00985 (2014_11_12 04_20_13 UTC)   Otro taller importante, fruto del trabajo conjunto entre CLAC y TRIAS en apoyo a la CESPPO, fue el relacionado con la “Vinculación con otros actores de interés en el ámbito del desarrollo”. La actividad se centró principalmente en los vínculos con el sector cafetero nacional, en colaboración con el CENTA (Centro Nacional de Tecnología Agrícola y Forestal), institucional autónoma que, entre otros, también se ocupa de la cadena productiva y comercial del café.

Sin embargo, el proceso más importante que se ha llevado a cabo con la CESPPO es la “Escuela de Incidencia y Empresarialidad con Enfoque de Relevo Generacional” (2015), una experiencia que vale la pena rescatar dentro de los esfuerzos que desde CLAC estamos promoviendo en la línea estratégica de Incidencia. El objetivo principal de la escuela es integrar cada vez a más jóvenes en los procesos de fortalecimiento de capacidades y conocimientos para que ellos mismos puedan empezar a tomar decisiones y participen activamente en las actividades de incidencia que se llevan a cabo desde las organizaciones de base y la CESPPO.

DSC01551El módulo formativo para la construcción de una estrategia de incidencia se basó en la metodología FACT (Farmers Advocacy Consultation Tool), herramienta similar a otras que podemos encontrar a nivel internacional, que fue construida por Agriterra, reconocida agriagencia holandesa, organización de cooperación internacional para el desarrollo agrícola y rural, vinculada estructuralmente a organizaciones de campesinos holandeses. Los cuatro pilares de esta metodología, que guían los procesos de investigación y propuesta participativos para la generación de alternativas de desarrollo, son: 1) consultas a la membresía (las bases); 2) investigación participativa; 3) elaboración de propuestas; 4) mapeo y análisis de actores para el cabildeo (mapas del poder). Fruto de este proceso formativo, fue la conformación del Comité de Incidencia al interior de la CESPPO, encargado, entre otras cosas, de transmitir la enseñanza de la metodología entre las organizaciones. El comité, de la mano con los grupos de jóvenes, está trabajando en varias propuestas de iniciativas productivas y empresariales para la sostenibilidad intergeneracional de las organizaciones de base. De esta manera, la escuela ayudó a aplicar un enfoque metodológico para la incidencia, también a la empresarialidad, combinando los dos elementos en el mismo proceso de capacitación. Este fue el enfoque clave de la experiencia salvadoreña.

El esfuerzo de capacitación y formación le apuesta tanto a que los asociados empiecen a interiorizar las prácticas de planificación y propuestas, como a que las organizaciones incluyan la investigación y planeación participativa en su cultura organización. De esta manera, estamos respondiendo a uno de los principales problemas identificados por CLAC durante la construcción de la Estrategia de Incidencia continental: las debilidades, dentro de las mismas organizaciones miembros (organizaciones de productores y coordinadoras nacionales), que impiden una labor efectiva en los ámbitos de la incidencia política y social.

DSC01570A los talleres propiciados por CLAC y TRIAS con la CESPPO en El Salvador, también se incluyó el enfoque de género, llamando a varias mujeres de las organizaciones a protagonizar la construcción de propuestas y mapeos de actores. Éstas ahora forman parte del comité de incidencia. Se reconoce que la coordinadora aún tiene mucho trabajo por hacer en términos de protagonizar procesos de incidencia, pero estos pasos de capacitación y planificación ayudaron el entendimiento y empujaron la construcción de un plan de trabajo.

La experiencia de la CESPPO nos demuestra que en los procesos de incidencia desde nuestras organizaciones es fundamental la participación de todos (hombres, mujeres, jóvenes, etc.) y que el proceso de planificación es solo el primero paso, al cual tienen que seguir acciones coordinadas que respondan a las prioridades identificadas, al plan construido conjuntamente y a las responsabilidades asumidas. Pero también demuestra que los procesos formativos nunca se acaban y que es importante mantenerse al tanto de los cambios políticos, sociales y económicos que se dan en nuestras sociedades.

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CAPUCAS Y FUNTRAJUSTO ganadores de los premios Fairtrade

 

Fuente: Fairtrade Internacional

El día 3 de marzo, se realizó la entrega de los premios a los Galardones Fairtrade 2016, en Berlín Alemania, a los productores, trabajadores, compradores y seguidores que están impulsando el cambio en sus propias comunidades. Los ganadores fueron seleccionados por un panel internacional de expertos en sostenibilidad designados por las redes de productores de comercio justo en África, Asia y Latinoamérica.

La cooperativa hondureña COCAFCAL ganó en la categoría de Organización de Pequeños Productores. Es una cooperativa de café que apoya el desarrollo sostenible en beneficio de más de 5.000 personas en el noroeste de Honduras, específicamente CAPUCAS. La organización tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de sus 800 miembros y sus 12 comunidades, especialmente en materia de salud, educación, infraestructura y el deporte. En el 2015, COCAFCAL se asoció con la Universidad Autónoma de Honduras para establecer la primera universidad virtual en el país, y más de 40 aplicaciones ya se han recibido de los futuros estudiantes. COCAFCAL también ha invertido en proyectos para ayudar a los miembros de la comunidad a aumentar sus ingresos a través de la pesca y el turismo, y mediante la producción de hierba de limón y frutos secos.

La segunda categoría premiada fue para los Comités de Prima de Comercio Justo, donde los ganadores fueron la organización colombiana Fundación de Trabajadores de Comercio Justo de Urabá (FUNTRAJUSTO), la cual está compuesta por 15 plantaciones certificadas y es la primera fundación en la región de Urabá que organiza proyectos de trabajo social en las comunidades locales. Prioriza a grupos como mujeres, jóvenes y ancianos. Su primer proyecto fue la apertura de una nueva escuela en el pueblo de El Tigre, lo que significaba el acceso a la educación para 80 niños.

“Este es un gran reconocimiento de nuestros logros. Usamos la prima de comercio justo para abordar los problemas más apremiante de nuestras comunidades “, dijo Fredys Cuesta García, representante de FUNTRAJUSTO, al aceptar el premio en nombre de sus compañeros. “El premio ahora nos anima a seguir trabajando hacia nuestra visión de hacer toda nuestra región un lugar mejor para vivir” finalizó.

Video

Participación comunitaria: clave en el diseño de estrategias para enfrentar el cambio climático

La zona bananera de Magdalena en Colombia, conocida por condiciones especiales de producción de banano dulce, de alta calidad y Comercio Justo, agrupa a cinco organizaciones de pequeños productores y productoras de banano, que conforman una cooperativa de segundo nivel llamada Asociación de Cooperativas del Magdalena, ASOCOOMAG.

ASOCOOMAG asocia a más de 320 familias, quienes trabajan en este cultivo hace más de 100 años. Cada vez son más evidentes los cambios en el clima, la disminución de disponibilidad de agua en verano y grandes inundaciones en invierno.

Las consecuencias del calentamiento global no son un problema que las cooperativas de banano puedan resolver por sí solas; se requiere, realmente del esfuerzo y trabajo conjunto de toda la comunidad y su entorno social. Es por ello que ASOCOOMAG y Banafrucoop están ejecutando un proyecto cuyo principal objetivo es propiciar espacios de encuentro comunitarios que permitan una socialización, reflexión y diseño concertado de estrategias de solución a las principales problemáticas ambientales, propiciando acciones efectivas de educación ambiental, que logren fomentar procesos de mitigación y adaptación en la zona bananera. Los jóvenes son llamados a participar de este proyecto, para ser el motor de esta propuesta.

El proyecto inició en octubre del 2015, y cuenta con el apoyo de Max Haveelar Holanda, así como el compromiso de las Organizaciones que componen ASOOCOMAG de cofinanciar esta iniciativa. El proyecto cuenta con la asesoría y acompañamiento de CLAC y Fairtrade Internacional, que dinamizan y promueven su ejecución; así como una alianza con las ONG Augura y acercamientos con la ONG Solidaridad, para establecer un apoyo al desarrollo del proceso.

Los grandes retos, necesitan el involucramiento colectivo para superarlos. ¡El principio de la organización y el trabajo colectivo, nos ayuda a ir más lejos!