Una alianza por el Comercio Justo. Firma de convenio entre la Coordinadora Mexicana y el Colegio de la Frontera Sur, ECOSUR

El viernes 18 de agosto de 2017, en la Ciudad de San Cristóbal de las Casas, en el Estado de Chiapas, México, representantes de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo, CLAC, la Coordinadora Mexicana de Comercio Justo, CMCJ, y el Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), se dieron cita para firmar la Declaratoria Institucional del Comercio Justo. Con este acto, dicha institución educativa da un paso más a ser parte de la campaña “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo”.

Con dicho convenio ECOSUR reafirma su compromiso en varios puntos, siendo uno de ellos crear conciencia sobre la práctica, beneficios y resultados del Comercio Justo; así como realizar actividades de extensión y vinculación con organizaciones de Pequeños Productores y la promoción del Comercio Justo entre otras organizaciones.

Tanto para CLAC como para la Coordinadora Mexicana, esta declaratoria simboliza un paso más y una ventana abierta que permitirá expandir hacia las presentes y nuevas generaciones el conocimiento sobre el Comercio Justo, sus valores y principios. Como lo comenta Xiomara Paredes, Directora Ejecutiva de CLAC: “Celebramos esta alianza a favor de los pequeños productores y el Comercio Justo, ya que creemos que el Comercio Justo es una herramienta eficaz y poderosa para contribuir a reducir la pobreza y que sólo si trabajamos con los pequeños productores podremos contribuir a acortar la brecha de inequidad existente en América Latina y El Caribe”.

A su vez, dicha alianza presenta la posibilidad de generar beneficios hacia las organizaciones de Pequeños Productores en cuanto a temas de capacitación, investigación, asesoría y seguimiento técnico. ECOSUR es un centro de investigación científica que trabaja en la investigación de diferentes tópicos socio ambientales conjuntamente con productores, organizaciones y sociedad civil.  Como lo señala Xiomara Paredes: “Trabajando unidos y en alianza podemos llegar más lejos. Acercar la academia hacia el Pequeño Productor es sumamente importante para que el conocimiento empírico se convierta en conocimiento científico, también para crear conciencia del consumo responsable y fomentar el consumo local”.

Por su parte, Juan Francisco Barrera, Director Académico de ECOSUR, destacó que la firma del convenio implica también la posibilidad de colaboración con los 26 centros de investigación que forman parte del Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONACYT, y de manera particular, con los centros de la coordinación III que se especializan en alimentos, salud y medio ambiente.

Finalmente, para el Director de ECOSUR, Mario González, la firma de la declaratoria les permitirá tener un rol más activo en el cambio de los actuales estándares de producción y consumo, y ayudar a las organizaciones de Pequeños Productores a ser protagonistas de su propio proceso de desarrollo, permitiéndoles invertir en sus comunidades, buscando la autosuficiencia y la autogestión.

¡Celebramos este mutuo compromiso y hacemos votos de los frutos que dará!

Campaña Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo. Una academia con olor a tierra

Es indudable el aporte de las universidades en la sociedad. Su contribución va más allá del cotidiano en las aulas del campus. Las universidades son, además de preservadoras de conocimiento, importantes puntos de encuentro entre posturas discordantes, formadoras de liderazgos y exploradoras de soluciones ante problemas y retos. Debemos reconocer también que la cobertura universitaria en los países de Latinoamérica y el Caribe sigue siendo limitada, pues hoy en día, según datos de la UNESCO, sólo el 32% de las y los jóvenes entre 18 y 24 años tienen acceso a la educación superior.

No obstante, no se puede dejar de lado que existe otra manera de transmitir el conocimiento, más empírico, oral y familiar, que se da en el campo. En México está el dicho de que “El trabajo en el campo tiene 100 lecciones, pero es una al año”. Las organizaciones de pequeños productores han sido también un espacio de aprendizaje y desarrollo de capacidades personales y colectivas. Las cooperativas son, en cierto modo, una universidad de la vida.

Esta doble manera de generar conocimientos (de la ciudad y el campo), lejos de ser una dualidad, marca una oportunidad para que desde diferentes enfoques se vislumbren respuestas encaminadas a responder los complejos retos y a través de las vinculaciones universitarias con las organizaciones de pequeños productores, coadyuvar para elevar la calidad de vida de las comunidades. Como lo expresa Raquel Oses, Representante de la Universidad Uniminuto de Colombia: “La alianza entre la academia y los Pequeños Productores debe salir de los muros de las universidades y trascender a los consumidores e instituciones, para poder pasar de la teoría a la práctica del Comercio Justo y el consumo responsable. De esta manera, la equidad, el desarrollo y la libertad se construyen mediante el diálogo de saberes y la solidaridad entre la academia, los Pequeños productores y los consumidores”.

La CLAC, como Red de Productores(as) y Trabajadores(as) de Comercio Justo ha asumido también esa misión y a través de la campaña de Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo, está buscando fomentar el comercio justo y consumo responsable en nuestras sociedades. Esta campaña busca establecer relaciones directas en los distintos ámbitos de actuación de las universidades: investigación, docencia, proyectos de desarrollo y también el consumo institucional con compras directas a las organizaciones de productores.

Esta iniciativa fue lanzada en el 2014 y a la fecha se han incorporado ya 11 universidades en 6 países, y en el breve tiempo se han desarrollado iniciativas de extensión social y de vinculación directa con las organizaciones de pequeños productores de Comercio Justo como son: celebraciones universitarias del día de Comercio Justo, sesiones de degustación de café, estudios de Cambio Climático en comunidades, asesorías administrativas y contables de estudiantes en las organizaciones y compras institucionales de café, entre otras contribuciones. Se espera que cada vez más universidades se sumen a la campaña para poder ir trabajando juntos y juntas en la promoción del Comercio Justo.

Les invitamos a conocer más de este programa en la página http://www.clac-comerciojusto.org/ulcj/,  y conocer más del Programa y algunos ejemplos de universidades vinculándose con las Organizaciones de Comercio Justo.

Políticas públicas para el fomento del comercio justo en América Latina

En América Latina y el Caribe, aunque existan muchas organizaciones de productores de comercio justo, con sus redes nacionales y articulaciones regionales, los consumidores no están bien organizados, ni familiarizados con las propuestas y prácticas de consumo responsable. Al mismo tiempo, son muy pocas las entidades que se dedican al comercio justo y al consumo responsable; casi no existen tiendas de comercio justo, a parte en algunos países con presencia de fuertes comercializadoras solidarias. Por tanto, el anillo de la sociedad civil, fundamental para impulsar el movimiento, es aún muy débil.

En este escenario, en varios países latinoamericanos, se ha dado una convergencia entre productores e instituciones públicas, vistas como aliados clave para responder a los desafíos que viven los productores en sus sociedades, tanto en las zonas rurales como urbanas. De esta manera, poco a poco, los temas del comercio justo, el consumo responsable y, más en general, de la economía solidaria, se están insertando en propuestas de políticas públicas, planes y programas nacionales o regionales.

Es lo que podemos ver en el informe “Políticas públicas para el fomento del comercio justo y solidario en América Latina: los casos de Brasil, Ecuador y Colombia”, que CLAC acaba de publicar con el apoyo de la cooperación finlandés y Fairtrade Finlandia.

Autoridades estatales y de gobierno de varios países latinoamericanos, así como procesos de integración y organismos internacionales presentes en el continente, se están interesando en el comercio justo, como herramienta para el desarrollo sostenible, y como un aliado clave para construir alianzas público-privadas que mejoren la efectividad de las políticas de desarrollo. Además, se evidencia, cada vez más, la necesidad de incluir a los pequeños productores organizados en los procesos de construcción de políticas públicas para los sectores productivos. Los productores organizados son actores líderes en sus comunidades, y protagonistas de procesos económicos y sociales de mucha relevancia a nivel nacional y regional.

Desde la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC), les invitamos a leer y compartir este estudio. Ojalá podamos seguir profundizando este tipo de investigaciones también en otros países de la región, sobre todo gracias al apoyo de las Universidades que ya están adhiriendo a la campaña “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo”, así como otras universidades y centros de investigación.

POLÍTICAS PÚBLICAS PARA EL FOMENTO DEL COMERCIO JUSTO Y SOLIDARIO EN AMÉRICA LATINA: LOS CASOS DE BRASIL, ECUADOR Y COLOMBIA

(descarga el archivo completo)

Presentación del Estudio

(descarga solo la presentación)

Para ulteriores consultas, por favor escribir a Incidencia de CLAC (incidencia@claconline.com)

Comercio Justo en Chile: suma y sigue

El comercio justo en Chile tuvo mucho protagonismo en el mes de agosto con el desarrollo de varias actividades. Una de ellas fue el Octavo Simposio Apícola Internacional, desarrollado en Santiago de Chile, del 12 al 14 de agosto; y contó con la presencia de más de 90 expositores entre productores de miel, insumos apícolas y distribuidores de maquinaria, quienes se dieron cita en el evento. La actividad central fue la serie de talleres con expertos nacionales y de otros países como Brasil, Argentina y la Unión Europea. De manera destacada, por primera vez, se contó con un módulo especial de comercio justo, donde se habló de la demanda actual y perspectivas para la miel de comercio justo, en el mercado internacional.

Los asistentes conocieron, de primera mano, el trabajo al interior de una cooperativa apícola con los principios de comercio justo, los desafíos que enfrentan y la búsqueda de mercados para su producto, en palabras de Juan Eduardo Henríquez, gerente de la Cooperativa Campesina Apícola Valdivia, APICOOP.

En el contexto de las actividades, se desarrolló el Taller de Estrategias de Incidencia para los miembros de la Coordinadora Nacional de Chile, en la ciudad de Curicó, los días 22 y 23, al cual asistieron siete organizaciones de productores del país, dando como resultado la construcción de la estrategia de incidencia de la Coordinadora Nacional.

Adicionalmente, la Coordinadora sostuvo reuniones con diversos actores locales tales como organizaciones de productores pertenecientes a la Organización Mundial del Comercio Justo (por sus siglas en inglés WFTO), entes gubernamentales como ProChile, Organización de la Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (por sus siglas en inglés FAO) y compradores a nivel nacional. Además, en el ámbito de promoción de las campañas “Ciudades y Pueblos Latinoamericanos por el Comercio Justo” y “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo” se programaron reuniones con la  Universidad Autónoma de Chile, sede en ciudad de Talca y Municipalidad de Sagrada Familia, ubicada en la provincia de Curicó.

Campaña “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo”

Cada vez más universidades se están interesando en la campaña por el comercio justo. Dos países han entrado oficialmente este año: Ecuador con la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE), que ya cumple con 4 criterios y se espera que pronto pueda cumplir con la compra institucional de productos provenientes de pequeños productores de comercio justo. México, con la Universidad Politécnica de Huatusco, que tiene una muy estrecha relación con la Coordinadora de Productores de la Zona Centro del Estado de Veracruz – COORPROVER, y ya cumple con todos los criterios, también el de adquisiciones internas, comprando café directamente de la Coordinadora Mexicana.

La Coordinadora Ecuatoriana también está estrechando relaciones con la Universidad Nacional de Chimborazo y la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo. Mientras que, en Caranavi (Bolivia), se tienen los primeros acercamientos con el Instituto Tecnológico de Caranavi y la Universidad Pública de El Alto. En Costa Rica, la Universidad Estatal a Distancia (UNED) se está interesando, y con el apoyo de la Delegación de la Unión Europea en Costa Rica se ha desarrollado un encuentro sobre comercio justo América Latina-Europa en la Universidad de Costa Rica (UCR), en San José.

Esta campaña ayuda a llegar, poco a poco, a las sociedades de los países para construir relaciones de comercio justo, y consumo responsable también en la región.

¿Tiene contactos y buenas relaciones con universidades nacionales?

¿Creen que la universidad pudiera apoyar a su organización o coordinadora nacional en diferentes trabajos de investigación, extensión, educación?

Si es así, ¡entonces le invitamos a que conozcan mejor la campaña “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo”!

Como CLAC queremos que las organizaciones de productores sean las protagonistas de este proceso de incidencia y sensibilización local; profesores, investigadores y estudiantes pueden ser aliados muy importantes del movimiento por un comercio justo y solidario.

 

Primer Encuentro Internacional de Intercambio de Experiencias de Incidencia

Gracias a la ayuda al desarrollo finlandés, a través del Programa de Cooperación Fairtrade Finlandia-CLAC, y el apoyo del INFOCOOP de Costa Rica, la CLAC y la Coordinadora Nacional de Pequeños Productores de Comercio Justo de Costa Rica y Panamá desarrollaron, los días 29 y 30 de junio de 2016, el “Primer Encuentro Internacional de Intercambio de Experiencias de Incidencia por el Comercio Justo”, en el Centro de Formación Cooperativa “La Catalina” (Birrí de Heredia, Costa Rica).

Del encuentro participaron representantes de organizaciones de pequeños productores de Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Ecuador y Guatemala, con el objetivo de conocer y compartir experiencias de incidencia entre diferentes redes y movimientos de economía solidaria, agricultura orgánica y agroecológica, comercio justo y agricultura familiar. Aprender de procesos que se dan en varios países de América Latina y el Caribe y profundizar en la necesidad de seguir construyendo el comercio justo en la región como proyecto social y político (no partidario), que materialice caminos para la sostenibilidad de nuestras sociedades a través de nuevos y más responsables patrones de producción, comercialización y consumo.

El encuentro tenía carácter cerrado, sin embargo, durante el primer día, participaron también varios representantes de distintas instituciones públicas y privadas presentes en Costa Rica y especialmente invitadas: el Ministerio de Economía, Industria y Comercio, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el PNUD, el IICA, la UNED, la UCR, Cooperativas de las Américas, Cooperativas Sin Fronteras, entre otras. Todas las presentaciones se pueden descargar en este enlace de DropBox.

El día 28 tuvieron lugar 3 sesiones de presentaciones. La primera fue sobre experiencias costarricenses. Durante este panel, Sonia Chacón del Infocoop presentó el trabajo de incidencia local de CoopeVictoria, en tres ámbitos bien concretos: el desarrollo de la moneda social “UDIS” (Unidades de Intercambio Solidario), y su importancia en reactivar los circuitos económicos locales y en fortalecer los lazos entre los socios de la cooperativa y la comunidad de Grecia, pequeña ciudad en la provincia de Alajuela. El trabajo con las nuevas generaciones y los hijos de los asociados de la cooperativa, para permitir un mayor involucramiento de los jóvenes en las acciones de la organización y naturalmente una mayor sostenibilidad intergeneracional. Finalmente, el proyecto “Guardianes del Agua” y la producción de biodiesel a partir de los aceites residuales, con el cual se quiere incidir en la sociedad local sobre la importancia del reciclaje y la defensa de las fuentes hídricas. Juan Arguedas, del Consejo Campesino-Indígena Agroecológico e integrante del MAELA, presentó la experiencia de incidencia política municipal llevada a cabo en Río Frio, para el desarrollo de Sistemas Agroforestales Sostenibles cuya implementación garantizaría para las familias indígenas y campesinas de la región atlántica del país cubrir sus necesidades en términos de soberanía alimentaria, autoconsumo y alimentación de los circuitos cortos de intercambio y comercialización de alimentos. Carlos Hernández, de la Red de Economía Social y Solidaria de Costa Rica, presentó los avances y logros en cuanto a la construcción de la política pública nacional de Economía Social y Solidaria, y los retos que aún siguen vigentes porque el proyecto de Ley aún no está aprobado. El movimiento por la economía solidaria en el país sigue haciendo incidencia para lograr en esta legislatura la aprobación del proyecto; sin embargo, aún faltan varios pasos y mucho trabajo por hacer también para seguir posicionando el tema en la sociedad, sobre todo para que los medios y los partidos dejen de “etiquetar ideológicamente” a la economía social y solidaria como un proyecto político partidario. Finalmente, Miguel Castro del MAOCO (Movimiento de Agricultura Orgánica de Costa Rica), presentó los esfuerzos que llevaron a la aprobación de la Ley 8591 de 2007, de fomento a la agricultura orgánica en el país, pero los enormes desafíos que aún representa la implementación de dicha ley. El movimiento, poco a poco, se está reestructurando, retomando vigor, entendiendo que ahora la coyuntura socio-política del país está nuevamente favorable para que el tema de la producción orgánica y la sensibilización de los consumidores vuelvan a estar en la agenda gubernamental y pública. Para varios productores de comercio justo de Costa Rica fue una sorpresa saber que existía esta Ley, pero también una preocupación saber que prácticamente no se está implementando. Existe concretamente un ámbito de trabajo muy interesante aquí, para el presente y el futuro.

En la segunda sesión, se presentaron tres casos internacionales: Mario Bonilla de Agrosolidaria, presentó la experiencia de esta confederación colombiana de “prosumidores”, su promoción del comercio justo campo-ciudad y su liderazgo en la primera fase del Comité Nacional de Agricultura Familiar en Colombia, y ahora en el Foro Nacional de Agricultura Familiar y Economía Solidaria: investigaciones y publicaciones, campañas en las redes sociales, denuncias y derechos de petición, son algunas de las actividades concretas de incidencia llevadas a cabo por Agrosolidaria para seguir posicionando el tema de la agricultura familiar en el país y conseguir una política pública acorde con los desafíos que enfrenta el país sobre todo en perspectiva de “post-conflicto armado”. Una de la propuesta que más interesó a los participantes fue la campaña “Cambiar el Servicio Militar por el Servicio Agrícola”, una propuesta concreta para mantener a los jóvenes ligados a la tierra, para la reducción y reinversión de los gastos militares y para el “complemento intergeneracional”, más que “relevo generacional”, porque, como dijo Mario, no hay que esperar que el padre se muera para que los hijos se involucren y enamoren de la actividad agrícola. Evelyn Martínez, de la Fundación REDES de El Salvador, ha presentado el proceso de trabajo con agricultores y actores sociales que llevó a la presentación del Proyecto de Ley de Soberanía Alimentaria en el país. Participaron cerca de 20 organizaciones entre campesinas, ambientales, de mujeres rurales, jóvenes, iglesias, entre otras, partiendo de la investigación, pasando por la construcción de una agenda común de incidencia, la construcción de la propuesta de Ley y después el seguimiento, cabildeo, etc. Concentraciones masivas, marchas y movilizaciones, encuentros públicos, entrevistas en medios de comunicaciones, conferencias, ferias y festivales, fueron algunas de las actividades más importantes para hacer la ciudadanía al tema de la Soberanía Alimentaria y Nutricional y para presionar a los tomadores de decisiones. Lamentablemente el proyecto aún no está aprobado. Rosemary Gomes, fundadora, ex presidente y actual coordinadora general de la Plataforma de Comercio Justo, Ético y Solidario “FACES do Brasil”, presentó el caso de incidencia desde Faces y el movimiento por un comercio justo y solidario en Brasil, y la construcción del Sistema Nacional de Comercio Justo y Solidario (SNCJS), como política pública de fomento al comercio justo en el país. Un país “continental”, con características muy propias y la necesidad de adaptar el comercio justo a la gran historia y realidad de la economía solidaria brasileña, así como a las perspectivas futuras para un país tan importante para el continente y el mundo. Sin embargo, también presentó las dificultades que actualmente presenta la situación política actual, en la cual con el cambio de gobierno hay demasiados recortes que afectan seriamente muchas de las políticas públicas implementadas en los últimos dos gobiernos (Lula y Dilma), como las dirigidas a la agricultura familiar, a la vivienda, entre otras. Estas dificultades también pueden representar un desafío para el movimiento, una oportunidad para volver a construir realmente una autonomía del sistema partidocrático y apostar por la autogestión, hasta en el mismo proceso de implementación del SNCJS.

En el tercer panel, se presentaron tres experiencias de incidencia de parte de tres Coordinadoras Nacionales de Comercio Justo: Edwin Vargas, Gestor de Fortalecimiento y Desarrollo de CLAC en Costa Rica, en ausencia de la Presidenta de la Coordinadora, Sonia Murillo, presentó las actividades de incidencia de la Coordinadora de Costa Rica y Panamá, evidenciando el rol que está teniendo la coordinadora en posicionar el comercio justo con actores públicos y privados, y la importancia de estas alianzas para llegar poco a poco a la sociedad en su conjunto. Todavía hay mucho por hacer, sin embargo, varias instituciones públicas y privadas, están muy interesadas en trabajar con el movimiento por un comercio justo en el país. Aprovechamos la presencia de la Viceministra de Economía, Industria y Comercio, Geannina Dinarte, para escuchar de su parte la voluntad de seguir visibilizando la labor de las organizaciones de pequeños productores de comercio justo a través de ferias, ruedas de negocios y otras actividades de sensibilización e incidencia. Doña Rosa Guamán, Presidenta de la Coordinadora Ecuatoriana de Comercio Justo, presentó el rol de la coordinadora y sus organizaciones miembros en la construcción de la Estrategia Ecuatoriana de Comercio Justo, y ahora su protagonismo en el desarrollo de los primeros pasos y actividades junto con ministerios e instituciones públicas comprometidas con la estrategia. En la actualidad, las diferentes instituciones coordinan cuatro meses técnicas de trabajo para implementar la estrategia: 1) fortalecimiento organizativo; 2) producción y adecuación de la oferta a los mercados locales e internacionales; 3) financiamiento; 4) acceso, promoción y oportunidades de mercado. Se subrayó la necesidad de seguir insistiendo desde la misma organización, y la importancia de poder contar, en las instituciones, con personas cercanas al movimiento; que fue justamente lo que pasó en el Ecuador al empezar Rafael Correa su primero gobierno. La última presentación fue de Baltazar Francisco, Presidente de la Coordinadora Guatemalteca de Comercio Justo, y se centró fundamentalmente en los desafíos presentes y futuros para la coordinadora y su trabajo de incidencia en el país. En agosto de 2007, se creó en el Ministerio de Economía la “Comisión Interinstitucional de Comercio Justo y Solidario”, bajo la coordinación del Viceministro de Integración y Comercio Exterior. Un año después, se construyó el Plan Estratégico 2009-2013 para impulsar el Comercio Justo y la Economía Solidaria, sin embargo realmente no hubo mucho avances. En la actualidad el gran desafío es justamente volver a actualizar esta política y ponerla en marcha, con un plan operativo que ya está en proceso de construcción.

Para el día jueves 30 de junio, solo estaba previsto trabajar media jornada con las organizaciones de comercio justo. Se presentó la Estrategia de Incidencia de CLAC, su proceso de construcción y también sus propuestas concretas. Los representantes de los productores salieron muy motivados de este encuentro, entendiendo mejor qué significa en concreto “hacer incidencia” y viendo que sí es posible hacer incidencia desde las mismas organizaciones de comercio justo a nivel local, y desde sus coordinadoras nacionales (a nivel nacional) y CLAC (continental).

La construcción de un comercio justo en nuestros países latinoamericanos es una preocupación y un desafió presente y muchos productores lo recalcaron. Para eso se necesitan los esfuerzos de todos los protagonistas del comercio justo, así como la construcción de nuevas y más estrechas relaciones con otras redes, plataformas y movimientos sociales. Poco a poco debemos abonar el terreno también aquí en el continente, para poder sembrar semillas, ver crecer las plantas y recoger sus frutos. En algunos países, ya hay pasos adelantados en este sentido, pero en general, como remarcaron los presentes, las personas no saben qué es el comercio justo, y muchas veces los mismos productores no saben explicarlo bien. Un trabajo de fortalecimiento de capacidades en este sentido es fundamental para poder llevar a cabo una labor efectiva en incidencia.

El encuentro tuvo un digno final. El compañero Brígido Soza, de la Cooperativa del Campo (León Nicaragua), nos dejó un lindo poema, que resume de manera ejemplar el sentido de todo el trabajo que estamos haciendo en incidencia y, en particular, la experiencia de este día y medio de encuentro en Costa Rica.

INCIDIENDO

Fui invitado a este evento

De intercambio de experiencias

Y más claro hoy me siento

Del concepto de incidencia

 

Que ignorante estaba hasta ayer

Tanto así, que hasta me asusto,

Pues no lograba entender

Lo que es comercio justo.

 

Es más que un certificado

Hoy lo sé y lo remarco

Es un mundo más cambiado

Diría mi amigo Marco.

 

Es trabajo de incidencia

Pa’ convencer a tu hermano

Y que cambie de conciencia

Hacia un mundo más humano

 

Es desarrollo, es justicia

Es respeto y dignidad

Es combatir la codicia

Es mejor comunidad

 

Es respeto al medio ambiente

Y también a la mujer

Es una lucha incidente

Es futuro, es placer.

 

Mejor calidad de vida

Para la comunidad

Alegría en la familia

Porque vive en igualdad.

 

Es respeto a nuestros indios

A su cultura y derechos

Pues ellos son nuestra herencia

Legado por los ancestros.

 

Vamos países hermanos

Es momento de accionar

Solo unidos de la mano

Es que lo vamos a lo lograr

 

Y así, inspirados por Rosa

Que ha luchado ron amor

Pa’ que mejoren las cosas

Es su país Ecuador.

 

No importa si sos de izquierda

O de derecha también

Pues si vives en el planeta

Trata de pasarla bien.

 

Si todos somos hermanos

Hijos de Eva y Adán,

Y del Dios que profesamos

Quien nos dio la libertad.

 

Brígido Soza – 30 de junio de 2016.

 

 

 

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Las universidades como un aliado clave del movimiento por un comercio justo y solidario

¿Usted tiene buenas relaciones con alguna universidad, profesor o investigador académico? ¿Ha pensado alguna vez que la universidad debería convertirse en un aliado clave del movimiento por un comercio justo y solidario?

Si es así le invitamos a conocer más sobre la campaña “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo”, una campaña de sensibilización e incidencia en torno a la importancia de establecer vínculos de comercio justo y consumo responsable en nuestras sociedades latinoamericanas y caribeñas. ¡Por un comercio justo también en nuestros países!

Su principal objetivo es visibilizar todas las acciones que las universidades ya están haciendo en ámbito de comercio justo y consumo responsable, y naturalmente fomentar nuevas acciones en conjunto. Estamos creando una red de universidades latinoamericanas y caribeñas que apoyan el comercio justo a través de actividades académicas, de extensión social y de vinculación directa con las organizaciones de pequeños productores de comercio justo. También a través de la compra directa a estas organizaciones de varios de los productos que producen y comercializan en los mercados locales y nacionales.

Así vamos a construir relaciones locales más fuertes y de largo plazo, valorizamos todos los productos de las organizaciones, fomentamos investigaciones y proyectos entre las universidades y las organizaciones de pequeños productores, llegamos a los estudiantes, los jóvenes de las universidades, quienes serán los futuros tomadores de decisiones en nuestros países y con los cuales debemos trabajar mucho los principios y valores del comercio justo y del consumo responsable.

¿Cómo se suma una universidad a la campaña? Muy simple… cumpliendo poco a poco con los siguientes criterios:

La universidad aprueba una declaración institucional de apoyo al comercio justo (y la campaña) y suscribe un convenio, por lo menos, con una organización de pequeños productores de comercio justo o una plataforma/coordinadora nacional.

La universidad cuenta con un grupo de trabajo sobre el comercio justo y apoya diferentes iniciativas sobre comercio justo y consumo responsable.

La universidad (o por lo menos una facultad) adopta una nueva política de adquisiciones y suministros, comprando directamente a organizaciones de pequeños productores de comercio justo.

La universidad apoya, por lo menos, una investigación o una publicación al año sobre Economía Solidaria, Comercio Justo y Consumo Responsable.

La universidad cuenta, por lo menos, con un curso académico al año en el cual se abarcan los temas de la Economía Solidaria, el Comercio Justo y el Consumo Responsable.

LOGO FB - horinzontalSi conoce alguna universidad potencialmente interesada o quiere promover la campaña a nivel local, no dude en contactar a Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo en CLAC al correo ulcj@claconline.com

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Coaliciones para la incidencia…

Todo proceso de incidencia implica un trabajo en red, con otras organizaciones o plataformas que están viviendo las mismas problemáticas que nuestros miembros, o aspiran a posicionar el mismo tema en las agendas públicas o gubernamentales. Construir coaliciones y alianzas es fundamental para poder llevar a cabo una profunda labor de incidencia. Para construir coaliciones lo primero que debemos hacer es tener claro nuestro objetivo e investigar sobre qué organizaciones en el país o en la región están trabajando para alcanzarlo.

En el proceso de construcción de alianzas es preciso abandonar cualquier tipo de personalismo, ser proactivos, escuchar y compartir con los demás actores involucrados, porque podrían ser nuestros futuros aliados en las actividades a desarrollar; y también valorar abiertamente todo tipo de liderazgo, también entre los jóvenes. A pesar de que todos tenemos experiencias e historias distintas y trabajamos con diferentes enfoques, dentro de una coalición podemos sumar esfuerzos para convocar a cada vez más personas, para sumar experiencias, para no duplicar esfuerzos y para canalizar de manera más efectiva nuestra comunicación hacia lo externo, hacia aquellos actores con los cuales queremos hacer incidencia.

Tanto la Estrategia de Incidencia de CLAC como la Estrategia Fairtrade International reconocen en la construcción de las coaliciones y alianzas con otras organizaciones y plataforma de comercio justo una actividad fundamental del proceso de incidencia. Dentro del movimiento por un comercio justo y solidario, existen actores que por su naturaleza deben considerarse como aliados.

Coaliciones para la incidencia 3

En este sentido, queremos rescatar aquí la experiencia de Bolivia donde las tres redes nacionales que promueven el comercio justo (la Coordinadora Nacional de Comercio Justo de Bolivia, miembro de CLAC; la plataforma boliviana de las organizaciones que integran la WFTO-LA; y el Movimiento de Economía Solidaria y Comercio Justo de Bolivia) están trabajando juntos en varios temas de incidencia, como se demostró durante la celebración del día internacional del comercio justo en La Paz. Siempre en la región andina, es de rescatar la cooperación entre la Coordinadora Ecuatoriana de Comercio Justo (CECJ) y el Consorcio Ecuatoriano de Comercio Justo (plataforma nacional de la WFTO-LA); las dos redes, en este momento, están trabajando juntas para desarrollar la campaña “Ciudades y Pueblos Latinoamericanos por el Comercio Justo” en la ciudad de Quito!

Las campañas “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo” y “Ciudades y Pueblos Latinoamericanos por el Comercio Justo” son ejemplos claros de herramientas de incidencia en las cuales vamos a trabajar en coaliciones con diferentes actores que promueven el comercio justo en América Latina y el Caribe.

Coaliciones para la incidencia 2 Coaliciones para la incidencia

La CLAC participa en el desarrollo de la próxima estrategia de incidencia de Fairtrade (2016-2020).

Durante los días 2 y 3 de diciembre se desarrolló en Bruselas el taller del grupo de Incidencia del sistema Fairtrade International, para culminar el proyecto global Fairtrade que empezó a finales del año pasado y estuvo coordinado por la Fair Trade Advocacy Office.

En el taller participaron: Caroline Hickson y Will Flinterman (Fairtrade International-FI), James Mwai (Fairtrade Africa), Ann Brown (Fairtrade America), BarbaraCrowther y Tim Aldred (Fairtrade Foundation-UK), Martin Schüller (Fairtrade Germany), Anthony Pel (Max Havelaar France), Sergi Corbalán (FTAO) y Marco Coscione como representante de CLAC.

El principal objetivo del taller fue analizar el enfoque de la próxima estrategia Fairtrade (2016-2020) en el ámbito de incidencia, presentar el trabajo desarrollado por CLAC y Fairtrade Africa durante el 2015 en incidencia, así como otro insumos desde el equipo Fairtrade; y empezar a construir las prioridades y el proceso de trabajo del grupo global de incidencia.

Respecto a la anterior estrategia Fairtrade, la futura estrategia está dando más espacio para el trabajo de incidencia, considerándola como una de las prioridades para los próximos cinco años; esto necesitará, sin duda, una coordinación global, pero también que las diferentes personas a cargo de las actividades de incidencia en los diferentes países y regiones empiecen a trabajar de forma articulada, valorando las diversidades globales, regionales y locales, pero al mismo tiempo aprovechando las experiencias de todos para ser más incisivos a nivel internacional. El protagonismo de las redes de productores será fundamental.

Del taller salieron tres principales prioridades: el cambio climático, como nueva área específica para empezar un trabajo más coordinado en términos de incidencia, dado que ambas redes de productores presentes en el taller subrayaron la prioridad que esto representa para los productores; ingresos y salarios dignos y sostenibles, para garantizar una vida digna a pequeños productores y trabajadores; promover un ambiente favorable para que los gobierno adopten políticas públicas que respondan a las necesidades de pequeños productores y trabajadores rurales, y que fomenten relaciones justas y solidarias en las economías y sociedades de los países. Además, hubo referencias muy importantes al tema de la transparencia y trazabilidad a lo largo de las cadenas de suministros, así como a las relaciones entre comercio justo, derechos humanos y actores económicos globales.

En los próximos meses, los integrantes del grupo global de incidencia tendrán también que concretar una manera efectiva y sostenible de seguir trabajando la incidencia desde el sistema Fairtrade. En el taller se hizo la propuesta de mantener el grupo, pero contar con una coordinación que podría estar rotando cada tres años entre Europa, África, Norte América, América Latina y el Caribe, etc. Una gestión que podría favorecer el desarrollo de capacidades de todas las regiones en ámbito de incidencia. Esta propuesta fue presentada por el Coordinador de Gestión de Recursos e Incidencia de CLAC y muy bien valorada por el grupo.

Tejiendo una red solidaria con las universidades latinoamericanas.

En agosto de 2014, la CLAC lanzó la campaña “Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo”, una idea que toma ejemplo de otras campañas a nivel internacional como, por ejemplo, la campaña “Universidades por el Comercio Justo” en España, “Fair Trade Universities” en Estados Unidos o en Australia. Sin embargo, la campaña latinoamericana tiene un fuerte enfoque de incidencia, sensibilización y educación; esto responde a la necesidad de desarrollar el movimiento por un comercio justo y solidario en el continente, donde el concepto y las prácticas de comercio justo y consumo responsable aún no están bien desarrollados.

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En este sentido, construir relaciones directas y estrechas entre las universidades y las organizaciones de productores, y coordinadoras nacionales de comercio justo en los diferentes países de la región, es muy importante y nos ayudará a despertar conciencias sobre la importancia de buscar un modelo más sostenible y comprometido de producción, comercialización y consumo.

Las universidades forman los presentes y futuros tomadores de decisiones políticas y privadas, y son fundamentales en todos los procesos formativos, de investigación y desarrollo. Es por estas razones, entre otras, que tienen un enorme potencial para convertirse en actores protagónicos para el fomento concreto de relaciones comerciales más justas y solidarias. Queremos llegar a los estudiantes, a los jóvenes de las zonas rurales y urbanas, para que conozcan los impactos y desafíos del comercio justo; para que entiendan la necesidad de construir vínculos directos con los pequeños productores, agrícolas y artesanales, y comprendan las diferencias, por ejemplo, entre la agricultura familiar a pequeña escala y el agronegocio; diferencias en términos sociales, económicos, alimentares y ambientales.

La concientización de los ciudadanos-consumidores, sobre patrones más sostenibles de producción y consumo, pasa inevitablemente por la educación. La concientización también toca a las mismas instituciones académicas: con aportes desde las investigaciones, el cambio de los contenidos de los cursos y nuevas políticas de adquisiciones internas, pueden dar un ejemplo concreto de que sí es posible construir otra economía.

mapa uni 7 copiaA finales de octubre de 2015, la campaña ya cuenta con 7 universidades oficialmente sumadas a la red: tres en Colombia (Uniminuto, Universidad Cooperativa de Colombia, UniNorte y Universidad del Valle sede Norte del Cauca), dos en Costa Rica (UTN y Catie) y una en Brasil (UFLA). Son nuestras pioneras, que empezaron a echar las bases de la red de universidades latinoamericanas por el comercio justo; pero ya estamos trabajando con otras universidades para que también se sumen. Una vez consolidada una buena red, comenzaremos a construir posibilidades de cooperación también a nivel latinoamericano. De momento, resaltamos las relaciones y los trabajos que las actuales universidades latinoamericanas por el comercio justo ya están desarrollando en pro del movimiento y sus actores protagónicos: los productores.

Para cualquier información relativa a la campaña se puede poner en contacto con Universidades Latinoamericanas por el Comercio Justo en CLAC al correo: ulcj@claconline.com