Tormenta Nate causa pérdidas en organizaciones de pequeños (as) productores (as) en Costa Rica

Durante los primeros días del mes de octubre la región centroamericana se vio afectada por el paso de la tormenta Nate. Uno de los países que más afectaciones sufrió fue Costa Rica, ya que dicha tormenta ha sido considerada como el peor desastre natural que ha impactado la zona en décadas, debido a la magnitud de los daños que causó en la agricultura, infraestructura y viviendas en tres cuartas partes del país según datos otorgados por el Gobierno. Se estima que hubo pérdidas en más de 124 mil hectáreas en cultivos y más de 20 millones de dólares en café, banano y otros productos a nivel nacional.

Como lo indica el reporte oficial, el paso de estos fenómenos naturales impacta al sector de la agricultura y por ende a los pequeños(as) productores(as). En el caso de las organizaciones miembro de CLAC en Costa Rica, luego de hacer una evaluación de los daños, podemos mencionar que han sido 6 las organizaciones afectadas: ALIANZA, COOPEASSA R.L., COOPEAGRI R.L., COOPECAÑERA R.L., COOPETARRAZÚ R.L. y COOPROSANVITO R.L.

En las organizaciones cafetaleras se reportan pérdidas en el cultivo y finca debido al agrietamiento y deslizamiento del terreno lo que imposibilita la actividad agrícola, la tormenta también provocó la caída del grano. Organizaciones como COOPROSANVITO reporta una pérdida entre 25 y 50% del área de sus fincas. De estas un 47.4% es debido al deslizamiento y un 36.8% debido a la caída del grano. COOPETARRAZÚ reporta la pérdida de la siembra nueva de plantas de café en más de 300 fincas. Además, en general las organizaciones han sufrido daños estructurales en sus organizaciones, así como en las viviendas de sus miembros y en los accesos a sus comunidades.

Respecto a la producción de azúcar, se reportan daños en las plantas para la cosecha de más de 20 productores, esto afectará el rendimiento de la caña de azúcar para la zafra 2018, puede significar hasta un 20% de descenso en la cosecha.

Las organizaciones en Costa Rica están aunando esfuerzos que les permita ir poco a poco restaurándose a nivel de organización y de comunidad. Las organizaciones de pequeños(as) productores(as) de Comercio Justo se enfrentan ante la necesidad de prepararse para prevenir y reducir los impactos climáticos negativos en sus territorios, comunidades, familias, fincas, cultivos, medios de sobrevivencia y ecosistemas. Para tal efecto, deberemos mejorar nuestro conocimiento sobre el cambio climático, y sobre todo, identificar y adoptar las mejores estrategias, sistemas, tecnologías y prácticas productivas, para facilitar la adaptación ante los efectos del cambio climático y asegurar la viabilidad de sus productos, fincas y comunidades.