Vacante: Especialista en Cumplimiento Social y Género.

La Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores de Comercio Justo (CLAC) es una Asociación constituida con personería jurídica en El Salvador, que agrupa y representa a las Organizaciones de Pequeños Productores (OPP’s) y Organizaciones de Trabajadores dentro del Comercio Justo del continente.

Nos encontramos en proceso de búsqueda y contratación de un Especialista en Cumplimiento Social y Género.

Para mayor información, por favor revisar los siguientes Términos de Referencia

Se requiere enviar hoja de vida con experiencias en trabajos similares, así como una carta de interés y motivación al correo electrónico talentohumano@clac-comerciojusto.org

  • Asunto: “Aplicación Vacante Especialista en Cumplimiento Social y Género.”
  • Fecha límite : Sábado 10 de Febrero de 2018.

Los(as) pequeños(as) productores(as): aliados(as) en la lucha contra el cambio climático

CLAC con su Programa de Cambio Climático está trabajando en concientizar y capacitar a las organizaciones miembro en el desarrollo, uso e implementación de medidas que promueven una agricultura sostenible. También, por su parte hay muchas organizaciones miembro que ya están desarrollando sus propios programas ambLa conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático COP23, se está desarrollando del 6 al 17 de noviembre en la ciudad de Bonn, Alemania. Después de un año en el que los eventos climáticos extremos impactaron fuertemente a Latinoamérica y el Caribe: como el fenómeno del niño costero en Ecuador y Perú que produjo fuertes lluvias, inundaciones y aluviones, más una temporada de huracanes en el atlántico que ha roto récords al haberse presentado cuatro huracanes seguidos; dos de ellos alcanzando la categoría máxima, Irma y María, que devastaron buena parte de las islas del caribe.

Lo anterior y el hecho de que Fiji preside la conferencia, plantea que gran parte de las discusiones se centrarán en los temas de pérdidas y daños asociados con los impactos del cambio climático, adaptación y la construcción de resiliencia para los países en desarrollo más vulnerables. Para ello, los países desarrollados han prometido incrementar el financiamiento y los mecanismos de acceso a este, como apoyo para lograr la meta de un billón de dólares anuales hasta el año 2020.

La Conferencia se plantea como meta definir normas, guías y procedimientos para la implementación del Acuerdo de París que establece medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Dicho Acuerdo ha sido ratificado y firmado por todos los países, a excepción de Estados Unidos, el segundo mayor emisor de gases después de China. El Acuerdo y las nuevas metas de desarrollo sostenible hacen parte de la misma agenda mundial que promueve sociedades más resilientes y un desarrollo climáticamente inteligente, ya que lo que se ha logrado hasta el momento y el desarrollo a futuro está en riesgo debido al cambio climático.

Para lograr estas metas a largo plazo, durante las negociaciones se reforzará la necesidad imperativa de que todos los países incrementen sus contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional para el 2020 y así lograr reducir las emisiones de gases de efecto invernadero drásticamente para evitar un aumento en la temperatura del planeta de 2°C que causaría daños irreversibles para billones de personas y la naturaleza.

Los actores no estatales como empresas y organizaciones no gubernamentales como la CLAC y sus organizaciones miembros poseen ahora la responsabilidad imperante de convertirse en socios críticos de la nueva agenda mundial y en la lucha contra el cambio climático pues sus esfuerzos se suman y contribuyen a lograr las metas que los gobiernos por sí solos no pueden lograr.

CLAC con su Programa de Cambio Climático está trabajando en concientizar y capacitar a las organizaciones miembro en el desarrollo, uso e implementación de medidas que promueven una agricultura sostenible. También, por su parte hay muchas organizaciones miembro que ya están desarrollando sus propios programas ambientales. Debemos trabajar cada organización desde su región y aunar esfuerzos que nos permitan cuidar y proteger nuestro medio ambiente.

El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y CLAC acaban de publicar conjuntamente otro valioso aporte a las investigaciones y publicaciones sobre comercio justo en la región. La idea del libro “El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible” (Marco Coscione y Nanno Mulder, editores) nació a raíz del Encuentro Internacional “Comercio Justo: una alianza estratégica para el desarrollo sostenible” que CLAC y la Coordinadora Nacional de Comercio Justo de Bolivia desarrollaron juntos los días 10 y 11 de mayo de 2017, en La Paz (Bolivia), como una de las actividades más importantes de la Estrategia de Incidencia de CLAC en 2017.

En este encuentro se presentaron experiencias de incidencia desde el comercio justo en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y República Dominicana. Además de productores agrícolas y artesanales, del equipo CLAC y de otras entidades bolivianas, participaron representantes de la CEPAL, del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural del Estado Plurinacional de Bolivia. El encuentro logró visibilizar el aporte al desarrollo sostenible de las organizaciones de pequeños productores de comercio justo, de CLAC y las coordinadoras nacionales de comercio justo.

El primer capítulo presenta una caracterización del movimiento por un comercio justo, el desarrollo histórico e institucional de CLAC en la región, así como el enfoque de su Estrategia de Incidencia. Además, da un panorama general de los principales flujos de exportación. Todo ello bajo la mirada transversal del aporte que el movimiento hace al desarrollo sostenible. El segundo capítulo inicia con una revisión de la literatura académica sobre el impacto comercio justo en América Latina y el Caribe. Posteriormente, se presentan seis casos (E.P. de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y República Dominicana) de incidencia a nivel local o nacional. Finalmente, el libro presenta algunas potencialidades que la CEPAL y el IICA identifican, desde su quehacer, para ampliar el impacto del comercio justo en la región.

Agradecimientos particulares van a la Coordinadora Nacional de Comercio Justo de Bolivia, sus organizaciones y productores miembros, por todo el trabajo desarrollado durante el Encuentro Internacional “Comercio Justo: una alianza para el desarrollo sostenible” (La Paz, mayo de 2017). Dicho encuentro ha sido la principal fuente de inspiración para este libro. A los productores y productores que participaron del encuentro internacional, intercambiando sus experiencias de incidencia en políticas públicas y proporcionando contenido valioso para esta publicación. A todas las organizaciones de comercio justo, coordinadoras nacionales y redes de producto, miembros del Consejo de Directores y personal operativo de CLAC, que cada día trabajan para promover el comercio justo en y desde América Latina y el Caribe. A todas las personas que con su trabajo han aportado a los contenidos de esta publicación: Nemion Condori, Gerente de El Ceibo; Raúl Navarrete, presidente de la CNCJ-Chile; René Ausecha, Gerente de Cosurca; Vinicio Martínez, Presidente de la CECJ;Andrea Fuentes, Coordinadora de la Región Caribe en CLAC. A Marco Coscione, quien fue Coordinador de Gestión de Recursos e Incidencia en CLAC, y Nanno Mulder de CEPAL, por haber plasmado este proyecto.

Puede descargar el libro haciendo click sobre la imagen de portada siguiente:

 

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CLAC y Fairtrade Finlandia desarrollan proyecto para mejora del cumplimiento de las normas laborales y protección social del sector banano en República Dominicana

República Dominicana es sede de un proyecto ejecutado por CLAC en alianza con Fairtrade Finlandia, que busca la mejora del cumplimiento de las normas laborales y protección social de las y los trabajadores del sector bananero en ese país.  Este proyecto arrancó en octubre del año pasado y culminará este próximo septiembre.

El fortalecimiento de capacidades que contempla el proyecto, busca contribuir al desarrollo de un entorno laboral digno y respetuoso de los derechos de las y los trabajadores, con el propósito de obtener una mejora en el cumplimiento de las normas y acuerdos establecidos para el ejercicio de derechos dentro de las plantaciones certificadas por FLO.

Hasta la fecha, 1,200 trabajadores y trabajadoras han sido partícipes de diversas dinámicas de aprendizaje y que buscan que los conocimientos sean aplicados de forma ética y en beneficio también de las organizaciones, contribuyendo así con un mejor desempeño y cumplimiento de la normativa Fairtrade.

A partir de esta experiencia, se pretende contribuir a generar otros proyectos que puedan ser replicables en otros países y regiones, resaltando uno de los ejes transversales de CLAC “Derechos Laborales” y que se ha asumido en la estrategia al 2018.

Un cambio para mejor en la Industria Bananera Dominicana

Peter Gaynor, Director Ejecutivo de Fairtrade Irlanda y actual Presidente del Comité Consultivo de los Derechos de los Trabajadores de Fairtrade International visitó la República Dominicana este pasado Septiembre, de su visita se extrae esta noticia y sus reflexiones.

Se sentía como un momento histórico para estar en la República Dominicana en Septiembre. Algo importante estaba sucediendo. Los trabajadores inmigrantes haitianos que habían estado sin protección legal por décadas, estaban formalizando trámites que comenzarían a asegurar y garantizar sus derechos.

La visita de Fairtrade

Nos fuimos a la República Dominicana como parte de una delegación de Fairtrade del Reino Unido, Suecia e Irlanda. Aunque la República Dominicana suministra gran parte de nuestros bananos de comercio justo – Fairtrade, ninguno de nosotros había estado antes en esta bella isla.

La República Dominicana ocupa la mitad de la isla de La Española; la otra mitad es Haití, el país más pobre de América. Cientos de miles de haitianos han cruzado la frontera en busca de una vida mejor.

Jean Francoise y Ditapieu (foto)1510-dom-rep-bananas

Jean Francois (en rojo) y Ditapieu han estado trabajando indocumentados en la República Dominicana desde hace 20 años. Los vimos esperando en la fila para recibir su documento de identidad que legalmente reconoce su presencia y les dá un año para obtener un pasaporte haitiano. Se podía ver lo orgullosos que se sentían al salir de un mundo de sombras para convertirse en personas trabajadoras legales. Ambos se sentían muy felices. Antes, el viaje de vuelta para visitar a sus familias en Haití era de 3000-3500 pesos (USD $ 60- $ 80). Ahora será de 500 pesos ($ 10) – un ahorro considerable para un trabajador que gana $ 6 por día.

Plan Nacional para la Regularización de Trabajadores

Cerca de 300.000 personas han solicitado regularizar su situación desde que este proceso se inició en junio de 2014. Al parecer, alrededor del 90% de estas solicitudes han sido aceptadas y pasaportes o tarjetas de identidad están en marcha. Winston Santos, Viceministro de Trabajo, nos informó que el 67% de los empleados del banano no eran dominicanos, y alrededor del 74% de estos trabajadores bananeros de Haití había solicitado la regularización. En las plantaciones, el 97% de los trabajadores haitianos ya se han registrado.

Marike De Peña, Directora de la Cooperativa de Banano Banelino y actual Presidente de Fairtrade International, dijo:

“Ha sido muy importante para los productores y trabajadores en la República Dominicana escuchar la opinión de las personas en los mercados de banano y ser capaces de mostrarles el buen progreso realizado en la regularización de la situación laboral de los emigrantes. Con el apoyo del Gobierno Dominicano, productores de banano estiman que el 74% de la plantilla cuentan ahora con un estatus legal. Somos conscientes de que los países de todo el mundo se enfrentan a problemas relacionados con la migración, vinculadas a la pobreza o los conflictos aún peores y las guerras, esta es una razón más para estar orgullosos del progreso de nuestro país “.

La industria bananera Dominicana y Fairtrade

La República Dominicana es el segundo mayor productor mundial de bananos de comercio justo – Fairtrade, percibiendo los productores una estimación de US $ 10 millones extra durante el 2014.

La Cooperativa Banelino fue fundada por 30 campesinos que adquirieron sus fincas a través de la reforma agraria. La Cooperativa esta situada en el noroeste del país y ahora tiene casi 300 miembros, de los cuales una cuarta parte son mujeres. Alrededor del 90% de la producción se vende como Fairtrade.BANANA-PIC-FOR-BLOG-3

Banelino gasta una proporción significativa de su prima Fairtrade en la salud. Una clínica en sus oficinas de Mao realiza pruebas de VIH y otras enfermedades, mientras que una clínica móvil en la región de Montecristi visita escuelas e iglesias. Un equipo de 15 voluntarios se dedica a promover la salud y correcta nutrición. Los programas dan una atención a 10.000 personas al año.

Banelino gasta el 30% de la prima en la educación, incluida la financiación de una escuela de necesidades especiales con 86 niños y 33 maestros.

Leena Camadoo, gerente de categoría de plátano en Fairtrade Foundation, Reino Unido, comentó:

“El compromiso de Banelino no solo por fortalecerse y crecer, sino también por apoyar su comunidad, es muy inspirador y muestra una gran humildad”.

Las plantaciones y los trabajadores bananeros

Durante nuestra visita hemos podido ver cómo Fairtrade trabaja en varias de las plantaciones más grandes que emplean a cientos de trabajadores. En Fairtrade se tiene la certeza que los sindicatos independientes representan mejor a los trabajadores en las grandes plantaciones. En la actualidad, el sindicato FEDELAC está empezando a organizar a los trabajadores en las plantaciones.

Los trabajadores y los comités deciden cómo gastar el dinero extra de la Prima Fairtrade. Al igual que con los pequeños agricultores, a menudo optan por gastar este dinero en la salud y el cuidado dental. También han construido tanques de agua para estar preparados ante las sequías.

Alrededor del 20% de la Prima Fairtrade se puede utilizar como una bonificación de pago y, en un par de plantaciones que visitamos, este bono ascendió a más de un mes de salario.

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Mesa redonda con todas las partes

Nos reunimos con los representantes de las plantaciones, los sindicatos, la organización de productores de Fairtrade local y otras organizaciones no gubernamentales – ha sido la primera mesa redonda. Magdalena Streijjfert, Secretario General de la Asociación para la Promoción de Comercio Justo – Fairtrade en Suecia, describió este encuentro como “histórico”.

¿Que es lo siguiente?

Nos encontramos con circunstancias y logros que recordaremos durante mucho tiempo. Como por ejemplo, la administración y uso que hace Banelino de $1 millón de prima al año; el impacto de la bonificación de la prima del 20% en las plantaciones; ver a los trabajadores haitianos y dominicanos conversar juntos sobre el uso de la prima; la voluntad de los sindicatos y de los empleadores a cooperar; la organización local de Fairtrade trabajando por la unión de todos; las pequeñas estaciones de empaque de plátano en el medio de la nada, donde los pequeños agricultores empacan sus plátanos.

Sobre todo voy a recordar las largas filas de haitianos que recogen sus documentos de identidad. Salí pensando que la gente en la República Dominicana son serios acerca de encontrar una solución a sus problemas. Podemos ayudarles con la compra de bananos Fairtrade, apoyando el diálogo y la inclusión, y el reconocimiento de los avances que están haciendo.

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Fuente: http://www.fairtrade.net