Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Mundiales, son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.

Estos 17 Objetivos se basan en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aunque incluyen nuevas esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible y la paz y la justicia, entre otras prioridades. Los Objetivos están interrelacionados, con frecuencia la clave del éxito de uno involucrará las cuestiones más frecuentemente vinculadas con otro.

Los ODS conllevan un espíritu de colaboración y pragmatismo para elegir las mejores opciones con el fin de mejorar la vida, de manera sostenible, para las generaciones futuras. Proporcionan orientaciones y metas claras para su adopción por todos los países en conformidad con sus propias prioridades y los desafíos ambientales del mundo en general.

Los ODS son una agenda inclusiva. Abordan las causas fundamentales de la pobreza y nos unen para lograr un cambio positivo en beneficio de las personas y el planeta.

CLAC y el sistema Fairtrade

CLAC y el sistema Fairtrade, a través del fortalecimiento de las organizaciones de productores(as) y la construcción de canales de comercialización diferenciados, garantizan a las poblaciones rurales más vulnerables el acceso a recursos, bienes y servicios, de los cuales, de otra manera, serían excluidos (Meta 1.4). Además, se fomenta las inversiones en productividad agrícola, generando mayores oportunidades para los productores de alimentos en pequeña escala, en particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares (meta 2.3).

Así mismo, el Comercio Justo fomenta prácticas agrícolas resilientes (meta 2.4), sensibiliza y capacita sobre adaptación y mitigación al cambio climático (meta 13.3), estimula el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua dulce (meta  15.1), la reforestación y la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad (meta  15.4 y 15.5, entre otros).

Otro gran aspecto del impacto positivo del Comercio Justo es la apuesta por la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles decisorios en la vida política, económica y pública (meta  5.5); y suma esfuerzos de muchos actores para erradicar el trabajo forzoso y la explotación infantil (meta  8.7), promoviendo entornos laborales dignos (8.8).

El sistema Fairtrade es único gracias a que garantiza a los agricultores(as) un precio que cubre sus costes de producción y paralelamente les reconoce una suma adicional (prima) para invertir en proyectos de desarrollo para sus comunidades, a través de estas inversiones se incrementa las oportunidades de escolarización y educación de los hijos(as) de los productores(as) (ODS 4), y se fomentan inversiones comunitarias en servicios de agua potable y saneamiento (ODS 6). A través de la incidencia desde CLAC y Fairtrade, se estimulan políticas diferenciadas para el acceso de las pequeñas industrias y organizaciones, particularmente en los países en desarrollo, a los servicios financieros, incluidos créditos asequibles, y su integración en las cadenas de valor y los mercados” (meta 9.3).

Pero sobre todo, en CLAC y todo el sistema Fairtrade a nivel global trabajamos todos los días para reducir la desigualdad en los países y entre ellos (ODS 10) a través de una plena dignificación del trabajo y la promoción de la economía solidaria e inclusiva para garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles (ODS 12).

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