Women’s empowerment and their work in fair trade

In CLAC there is recognition for women’s incomparable role and contributions to the development of families, communities and organizations. Current data indicate that women constitute just over 43% of the labor force in agriculture, and have less access to productive resources such as land, inputs and loans. According to the latest report from Monitoreo e Impacto Fairtrade, 26% of all producers and workers are women, who are constantly working to develop initiatives aimed at implementing sound agricultural practices, achieving prices that will allow them to cover production costs, and earning the necessary income to make their land plots sustainable.

The APROLMA Association of Independent Producers of Marcala (Asociación de Productoras Libres de Marcala) is a case in point. Recently, two of its representatives, Gladix Hernández, serving as president, and Dilcia Vásquez, serving as treasurer, had the opportunity to visit the GEPA company in Germany, with the objective of bringing visibility to their organization, as well as the Marcala Designation of Origin and the Honduran Network of Small Producers (Coordinadora Hondureña de Pequeños Productores—CHPP). During their visit, they were able to make presentations in stores and schools, and dialogue directly with buyers, addressing topics of concern to their organization, such as: prices, competition and market trends, the latter of which is very important for making decisions in the organization and better focusing its actions.

“It was a very good experience that allowed us to bring visibility to all the work carried out as a producers’ organization, from coffee production to marketing, and also to increase awareness regarding the cost of producing coffee,” stated Gladix Hernández, the organization’s president.

It is interesting to note that the visit allowed APROLMA representatives to have a better perspective on the German market, as well as the needs of the country’s producers, and to also finalize more sales for the new harvest.

 “APROLMA’s work is not focused solely on growing coffee, but also on empowering women in relation to their rights. Coffee production is perhaps the vehicle, and it provides the means,” commented Kleber Cruz.

Primer Encuentro Internacional de Intercambio de Experiencias de Incidencia

Gracias a la ayuda al desarrollo finlandés, a través del Programa de Cooperación Fairtrade Finlandia-CLAC, y el apoyo del INFOCOOP de Costa Rica, la CLAC y la Coordinadora Nacional de Pequeños Productores de Comercio Justo de Costa Rica y Panamá desarrollaron, los días 29 y 30 de junio de 2016, el “Primer Encuentro Internacional de Intercambio de Experiencias de Incidencia por el Comercio Justo”, en el Centro de Formación Cooperativa “La Catalina” (Birrí de Heredia, Costa Rica).

Del encuentro participaron representantes de organizaciones de pequeños productores de Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Ecuador y Guatemala, con el objetivo de conocer y compartir experiencias de incidencia entre diferentes redes y movimientos de economía solidaria, agricultura orgánica y agroecológica, comercio justo y agricultura familiar. Aprender de procesos que se dan en varios países de América Latina y el Caribe y profundizar en la necesidad de seguir construyendo el comercio justo en la región como proyecto social y político (no partidario), que materialice caminos para la sostenibilidad de nuestras sociedades a través de nuevos y más responsables patrones de producción, comercialización y consumo.

El encuentro tenía carácter cerrado, sin embargo, durante el primer día, participaron también varios representantes de distintas instituciones públicas y privadas presentes en Costa Rica y especialmente invitadas: el Ministerio de Economía, Industria y Comercio, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el PNUD, el IICA, la UNED, la UCR, Cooperativas de las Américas, Cooperativas Sin Fronteras, entre otras. Todas las presentaciones se pueden descargar en este enlace de DropBox.

El día 28 tuvieron lugar 3 sesiones de presentaciones. La primera fue sobre experiencias costarricenses. Durante este panel, Sonia Chacón del Infocoop presentó el trabajo de incidencia local de CoopeVictoria, en tres ámbitos bien concretos: el desarrollo de la moneda social “UDIS” (Unidades de Intercambio Solidario), y su importancia en reactivar los circuitos económicos locales y en fortalecer los lazos entre los socios de la cooperativa y la comunidad de Grecia, pequeña ciudad en la provincia de Alajuela. El trabajo con las nuevas generaciones y los hijos de los asociados de la cooperativa, para permitir un mayor involucramiento de los jóvenes en las acciones de la organización y naturalmente una mayor sostenibilidad intergeneracional. Finalmente, el proyecto “Guardianes del Agua” y la producción de biodiesel a partir de los aceites residuales, con el cual se quiere incidir en la sociedad local sobre la importancia del reciclaje y la defensa de las fuentes hídricas. Juan Arguedas, del Consejo Campesino-Indígena Agroecológico e integrante del MAELA, presentó la experiencia de incidencia política municipal llevada a cabo en Río Frio, para el desarrollo de Sistemas Agroforestales Sostenibles cuya implementación garantizaría para las familias indígenas y campesinas de la región atlántica del país cubrir sus necesidades en términos de soberanía alimentaria, autoconsumo y alimentación de los circuitos cortos de intercambio y comercialización de alimentos. Carlos Hernández, de la Red de Economía Social y Solidaria de Costa Rica, presentó los avances y logros en cuanto a la construcción de la política pública nacional de Economía Social y Solidaria, y los retos que aún siguen vigentes porque el proyecto de Ley aún no está aprobado. El movimiento por la economía solidaria en el país sigue haciendo incidencia para lograr en esta legislatura la aprobación del proyecto; sin embargo, aún faltan varios pasos y mucho trabajo por hacer también para seguir posicionando el tema en la sociedad, sobre todo para que los medios y los partidos dejen de “etiquetar ideológicamente” a la economía social y solidaria como un proyecto político partidario. Finalmente, Miguel Castro del MAOCO (Movimiento de Agricultura Orgánica de Costa Rica), presentó los esfuerzos que llevaron a la aprobación de la Ley 8591 de 2007, de fomento a la agricultura orgánica en el país, pero los enormes desafíos que aún representa la implementación de dicha ley. El movimiento, poco a poco, se está reestructurando, retomando vigor, entendiendo que ahora la coyuntura socio-política del país está nuevamente favorable para que el tema de la producción orgánica y la sensibilización de los consumidores vuelvan a estar en la agenda gubernamental y pública. Para varios productores de comercio justo de Costa Rica fue una sorpresa saber que existía esta Ley, pero también una preocupación saber que prácticamente no se está implementando. Existe concretamente un ámbito de trabajo muy interesante aquí, para el presente y el futuro.

En la segunda sesión, se presentaron tres casos internacionales: Mario Bonilla de Agrosolidaria, presentó la experiencia de esta confederación colombiana de “prosumidores”, su promoción del comercio justo campo-ciudad y su liderazgo en la primera fase del Comité Nacional de Agricultura Familiar en Colombia, y ahora en el Foro Nacional de Agricultura Familiar y Economía Solidaria: investigaciones y publicaciones, campañas en las redes sociales, denuncias y derechos de petición, son algunas de las actividades concretas de incidencia llevadas a cabo por Agrosolidaria para seguir posicionando el tema de la agricultura familiar en el país y conseguir una política pública acorde con los desafíos que enfrenta el país sobre todo en perspectiva de “post-conflicto armado”. Una de la propuesta que más interesó a los participantes fue la campaña “Cambiar el Servicio Militar por el Servicio Agrícola”, una propuesta concreta para mantener a los jóvenes ligados a la tierra, para la reducción y reinversión de los gastos militares y para el “complemento intergeneracional”, más que “relevo generacional”, porque, como dijo Mario, no hay que esperar que el padre se muera para que los hijos se involucren y enamoren de la actividad agrícola. Evelyn Martínez, de la Fundación REDES de El Salvador, ha presentado el proceso de trabajo con agricultores y actores sociales que llevó a la presentación del Proyecto de Ley de Soberanía Alimentaria en el país. Participaron cerca de 20 organizaciones entre campesinas, ambientales, de mujeres rurales, jóvenes, iglesias, entre otras, partiendo de la investigación, pasando por la construcción de una agenda común de incidencia, la construcción de la propuesta de Ley y después el seguimiento, cabildeo, etc. Concentraciones masivas, marchas y movilizaciones, encuentros públicos, entrevistas en medios de comunicaciones, conferencias, ferias y festivales, fueron algunas de las actividades más importantes para hacer la ciudadanía al tema de la Soberanía Alimentaria y Nutricional y para presionar a los tomadores de decisiones. Lamentablemente el proyecto aún no está aprobado. Rosemary Gomes, fundadora, ex presidente y actual coordinadora general de la Plataforma de Comercio Justo, Ético y Solidario “FACES do Brasil”, presentó el caso de incidencia desde Faces y el movimiento por un comercio justo y solidario en Brasil, y la construcción del Sistema Nacional de Comercio Justo y Solidario (SNCJS), como política pública de fomento al comercio justo en el país. Un país “continental”, con características muy propias y la necesidad de adaptar el comercio justo a la gran historia y realidad de la economía solidaria brasileña, así como a las perspectivas futuras para un país tan importante para el continente y el mundo. Sin embargo, también presentó las dificultades que actualmente presenta la situación política actual, en la cual con el cambio de gobierno hay demasiados recortes que afectan seriamente muchas de las políticas públicas implementadas en los últimos dos gobiernos (Lula y Dilma), como las dirigidas a la agricultura familiar, a la vivienda, entre otras. Estas dificultades también pueden representar un desafío para el movimiento, una oportunidad para volver a construir realmente una autonomía del sistema partidocrático y apostar por la autogestión, hasta en el mismo proceso de implementación del SNCJS.

En el tercer panel, se presentaron tres experiencias de incidencia de parte de tres Coordinadoras Nacionales de Comercio Justo: Edwin Vargas, Gestor de Fortalecimiento y Desarrollo de CLAC en Costa Rica, en ausencia de la Presidenta de la Coordinadora, Sonia Murillo, presentó las actividades de incidencia de la Coordinadora de Costa Rica y Panamá, evidenciando el rol que está teniendo la coordinadora en posicionar el comercio justo con actores públicos y privados, y la importancia de estas alianzas para llegar poco a poco a la sociedad en su conjunto. Todavía hay mucho por hacer, sin embargo, varias instituciones públicas y privadas, están muy interesadas en trabajar con el movimiento por un comercio justo en el país. Aprovechamos la presencia de la Viceministra de Economía, Industria y Comercio, Geannina Dinarte, para escuchar de su parte la voluntad de seguir visibilizando la labor de las organizaciones de pequeños productores de comercio justo a través de ferias, ruedas de negocios y otras actividades de sensibilización e incidencia. Doña Rosa Guamán, Presidenta de la Coordinadora Ecuatoriana de Comercio Justo, presentó el rol de la coordinadora y sus organizaciones miembros en la construcción de la Estrategia Ecuatoriana de Comercio Justo, y ahora su protagonismo en el desarrollo de los primeros pasos y actividades junto con ministerios e instituciones públicas comprometidas con la estrategia. En la actualidad, las diferentes instituciones coordinan cuatro meses técnicas de trabajo para implementar la estrategia: 1) fortalecimiento organizativo; 2) producción y adecuación de la oferta a los mercados locales e internacionales; 3) financiamiento; 4) acceso, promoción y oportunidades de mercado. Se subrayó la necesidad de seguir insistiendo desde la misma organización, y la importancia de poder contar, en las instituciones, con personas cercanas al movimiento; que fue justamente lo que pasó en el Ecuador al empezar Rafael Correa su primero gobierno. La última presentación fue de Baltazar Francisco, Presidente de la Coordinadora Guatemalteca de Comercio Justo, y se centró fundamentalmente en los desafíos presentes y futuros para la coordinadora y su trabajo de incidencia en el país. En agosto de 2007, se creó en el Ministerio de Economía la “Comisión Interinstitucional de Comercio Justo y Solidario”, bajo la coordinación del Viceministro de Integración y Comercio Exterior. Un año después, se construyó el Plan Estratégico 2009-2013 para impulsar el Comercio Justo y la Economía Solidaria, sin embargo realmente no hubo mucho avances. En la actualidad el gran desafío es justamente volver a actualizar esta política y ponerla en marcha, con un plan operativo que ya está en proceso de construcción.

Para el día jueves 30 de junio, solo estaba previsto trabajar media jornada con las organizaciones de comercio justo. Se presentó la Estrategia de Incidencia de CLAC, su proceso de construcción y también sus propuestas concretas. Los representantes de los productores salieron muy motivados de este encuentro, entendiendo mejor qué significa en concreto “hacer incidencia” y viendo que sí es posible hacer incidencia desde las mismas organizaciones de comercio justo a nivel local, y desde sus coordinadoras nacionales (a nivel nacional) y CLAC (continental).

La construcción de un comercio justo en nuestros países latinoamericanos es una preocupación y un desafió presente y muchos productores lo recalcaron. Para eso se necesitan los esfuerzos de todos los protagonistas del comercio justo, así como la construcción de nuevas y más estrechas relaciones con otras redes, plataformas y movimientos sociales. Poco a poco debemos abonar el terreno también aquí en el continente, para poder sembrar semillas, ver crecer las plantas y recoger sus frutos. En algunos países, ya hay pasos adelantados en este sentido, pero en general, como remarcaron los presentes, las personas no saben qué es el comercio justo, y muchas veces los mismos productores no saben explicarlo bien. Un trabajo de fortalecimiento de capacidades en este sentido es fundamental para poder llevar a cabo una labor efectiva en incidencia.

El encuentro tuvo un digno final. El compañero Brígido Soza, de la Cooperativa del Campo (León Nicaragua), nos dejó un lindo poema, que resume de manera ejemplar el sentido de todo el trabajo que estamos haciendo en incidencia y, en particular, la experiencia de este día y medio de encuentro en Costa Rica.

INCIDIENDO

Fui invitado a este evento

De intercambio de experiencias

Y más claro hoy me siento

Del concepto de incidencia

 

Que ignorante estaba hasta ayer

Tanto así, que hasta me asusto,

Pues no lograba entender

Lo que es comercio justo.

 

Es más que un certificado

Hoy lo sé y lo remarco

Es un mundo más cambiado

Diría mi amigo Marco.

 

Es trabajo de incidencia

Pa’ convencer a tu hermano

Y que cambie de conciencia

Hacia un mundo más humano

 

Es desarrollo, es justicia

Es respeto y dignidad

Es combatir la codicia

Es mejor comunidad

 

Es respeto al medio ambiente

Y también a la mujer

Es una lucha incidente

Es futuro, es placer.

 

Mejor calidad de vida

Para la comunidad

Alegría en la familia

Porque vive en igualdad.

 

Es respeto a nuestros indios

A su cultura y derechos

Pues ellos son nuestra herencia

Legado por los ancestros.

 

Vamos países hermanos

Es momento de accionar

Solo unidos de la mano

Es que lo vamos a lo lograr

 

Y así, inspirados por Rosa

Que ha luchado ron amor

Pa’ que mejoren las cosas

Es su país Ecuador.

 

No importa si sos de izquierda

O de derecha también

Pues si vives en el planeta

Trata de pasarla bien.

 

Si todos somos hermanos

Hijos de Eva y Adán,

Y del Dios que profesamos

Quien nos dio la libertad.

 

Brígido Soza – 30 de junio de 2016.

 

 

 

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CESPPO and the experience of the Impact and Entrepreneurship School

The CLAC-TRIAS relationship has been fundamental for the entire process of preparing impact work with the El Salvador Network of Small Organized Producers (Coordinadora de El Salvador de Pequeños Productores Organizados). Since 2014, various activities aimed at internal strengthening of the Impact Network have been carried out.

One example is the workshop/forum entitled “Analysis of the reality in El Salvador and the role of producer organizations in the country (Análisis de la realidad salvadoreña y el papel de las organizaciones de productores/as en El Salvador).” The objectives were the following: a) learning about the actions by the Salvadoran government in favor of small producers; b) learning more about the experiences of other organizations in national policy impact processes; and c) presentation of the “Public-Private Partnership” in other countries in the region. Three fundamental elements for producer organizations, as they work to impact policies, were highlighted during the workshop: 1) promoting capacities for analyzing national social and political contexts, as well as the situation and needs of small producers’ organizations; 2) working on the capacities of organizations to make and respond to proposals, with the aim of constructing alternatives to respond to identified problems; and 3) capacities for negotiating with stakeholders currently involved in issues that are of interest to organizations or that could potentially be impacted. The report from this workshop concludes with the need for specific assistance to small producers’ organizations, to enable them to concretely impact national policies affecting the coffee sector, for example.

 

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Another important workshop, resulting from joint efforts by CLAC and TRIAS in assisting CESPPO, was entitled “Networking with other stakeholders of interest in the development arena (Vinculación con otros actores de interés en el ámbito del desarrollo).” The focus was primarily on links with the national coffee sector, in collaboration with CENTA (Centro Nacional de Tecnología Agrícola y Forestal), an autonomous institution working in the coffee productive and commercial chain, among other areas.

However, the most important process carried out with CESPPO is the “Impact and Entrepreneurship School with a Focus on Generational Succession” (2015), an experience well worth remembering among CLAC’s efforts that we are promoting in our strategic line of impact work. The main objective of the school is to increasingly involve more young people in processes of building capacities and enhancing knowledge, to enable them to begin to make decisions and actively participate in impact activities carried out by base-level organizations and CESPPO.

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The training module for constructing an impact strategy was based on FACT methodology (Farmers Advocacy Consultation Tool). This is a tool similar to others that can be found at the international level. It was established by Agriterra, a well-known agricultural agency in the Netherlands, and an international development assistance organization focused on agricultural and rural development, structurally linked to famers’ organizations in the Netherlands. The four pillars of this methodology, which guides processes of participative research and proposals for generating development alternatives, are: 1) consultations with membership; 2) participative research; 3) proposal development; and 4) mapping and analyzing of stakeholders for lobbying (power maps). This training process resulted in the forming of the Impact Committee within CESPPO (Comité de Incidencia al interior de la CESPPO), and one of its responsibilities is to transmit the teaching of this methodology among organizations. The committee is working alongside groups of young people in a number of proposals for productive and business initiatives for the intergenerational sustainability of base-level organizations. In this way, the school assisted in applying a methodological focus to impact work, and also to entrepreneurship, combining the two elements in the same training process. This was the key focus of the Salvadoran experience.

These efforts in training and education challenge members to begin to internalize practices in planning and making proposals and challenge organizations to include participative planning and research in their organizational culture. In this way we are responding to one of the primary problems identified by CLAC during the construction of its continent-wide Impact Strategy: the weaknesses within member organizations (producer organizations and national networks) that impede effective work in the areas of political and social impact.

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Also included in the workshops sponsored by CLAC and TRIAS with CESPPO in El Salvador was a gender perspective, calling upon women in the organization to take a key role in constructing proposals and mapping stakeholders. These women are currently serving on the Impact Committee. It is acknowledged that the Network still has a lot of work to do, in terms of playing a decisive role in impact processes, but these steps in training and planning helped to build an understanding of and motivate the construction of a work plan.

CESPPO’s experience shows us that participation by everyone (men, women, youth, etc.) is fundamental in the impact processes promoted by our organizations, and that the planning process is only the first step, and must be followed by coordinated actions that respond to the priorities identified, to the plan defined jointly and to the responsibilities assumed. This experience also demonstrates that educational processes are never done, and it is important to remain up to date on the political, social and economic changes taking place in our societies.

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CAPUCAS and FUNTRAJUSTO, winners of Fairtrade awards

Source: Fairtrade Internacional

On March 3, Fairtrade Awards 2016 were presented in Berlin, Germany to farmers, workers, traders, and supporters who are driving change in their communities. The winners were selected by a panel of international experts in sustainability nominated by Fairtrade producer networks in Africa, Asia and Latin America.

The COCAFCAL cooperative in Honduras won the award in the category of Small Producers’ Organizations. COCAFCAL is a coffee cooperative that supports sustainable development for the benefit of over 5,000 persons in northwest Honduras, particularly CAPUCAS. The organization’s objective is to improve the living conditions of its 800 members and their 12 communities, especially in health, education, infrastructure and sports. In 2015 COCAFCAL joined with the Autonomous University of Honduras to establish the country’s first virtual university, and over 40 applications from prospective students have already been received. COCAFCAL has also invested in projects to assist community members in increasing their income through fishing and tourism, and by producing lemongrass and dried fruit.

A second category in which awards were given consists of Fair Trade Premium Committees, and Fundación de Trabajadores de Comercio Justo de Urabá (FUNTRAJUSTO), a foundation in Colombia, received this award. FUNTRAJUSTO is made up of 15 certified farms, and is the first foundation in the Urabá region of Colombia to organize social work projects in local communities. It prioritizes groups such as women, young people and the elderly, and its first project was the opening of a new school in the village of El Tigre, signifying access to education for 80 children.

 “This is a major recognition of our achievements. We use the fair trade premium to address the most urgent problems in our communities,” stated Fredys Cuesta García, who represented FUNTRAJUSTO and accepted the award on behalf of his fellow workers. “This award inspires us to continue to work toward our vision of turning our entire region into a better place to live,” he concluded.

 

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Community participation: a key in designing strategies for addressing climate change

In the Magdalena banana region of Colombia, known for its special conditions for producing sweet, high-quality, Fair Trade bananas, there are five small banana producers’ organizations that together form a second-level cooperative known as the Asociación de Cooperativas del Magdalena (ASOCOOMAG).

ASOCOOMAG brings together over 320 families, who have been working in banana production for more than 100 years. Changes in the climate, decreasing water availability in summers, and major flooding in winters are increasingly evident.

The consequences of global warming are not problems that banana cooperatives can resolve on their own. Instead, the joint efforts of entire communities and their social environments are required. For this reason ASOCOOMAG and Banafrucoop are implementing a project, the primary objective of which is to create spaces for community encounters that will facilitate reflecting upon, sharing ideas and joint designing of strategies for resolving the primary environmental problems, to then create effective actions in environmental education for promoting mitigation and adaptation processes in the banana region. Young people are being invited to participate in this project and to serve as the driving force for this proposal.

The project began in October 2015 and receives assistance from Max Haveelar Holland, in addition to a commitment from organizations belonging to ASOOCOMAG to co-finance this initiative. The project receives support and assistance from CLAC and Fairtrade International, in promoting its dynamic implementation, and from an alliance with Augura NGOs and through contact with the Solidaridad NGO, to establish support for carrying out the process.

There are major challenges, and collective involvement is needed to overcome them. The principle of collective work and organization will help us move forward!