El Mercado Internacional, posee históricamente un modelo que empobrece al productor y enriquece a quienes detentan el mercado lucrativo.
Dentro de éste modelo de mercado, existen tres actores: productores, distribuidores o intermediarios y consumidores.
Los productores son los que más valor aportan al ciclo, pero son los más explotados. Las ganancias mayores se localizan en los países consumidores y en las multinacionales que marcan el comportamiento del mercado global.
En esta estructura y/o modelo de mercado encontramos un productor que transfiere riqueza y valor al mercado lucrativo el cual manipula precios, compra siempre por debajo del valor real y vende por encima del valor.
Esto da como origen una estructura comercial injusta.
La respuesta a esta forma de explotación, ha sido la creación del Comercio Justo, el cual nace como una alternativa para los productores del sur. Es un modelo que busca una relación libre, directa y honesta entre tres nuevos actores: productores, intermediarios sin ánimo de lucro y consumidores solidarios.
Los antecedentes de dicho modelo, se remontan a:
1964: Se propone en UNTACD, Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo, suplantar sistema de ayuda económica por la apertura comercial de los mercados de alto poder adquisitivo. Se inicia así el establecimiento de tiendas SOLIDARIAS, en Holanda, Alemania, Suiza, Austria, Francia, Suecia, Gran Bretaña y Bélgica. Este mecanismo evitaba las cuotas arancelarias de entrada.
1967: La organización católica SOS WERELDHANDEL de los países bajos, empiezan a vender productos artesanales de los países en vías de desarrollo a través de catálogos, consolidando una de las mayores redes de tiendas Solidarias, las cuales se convirtieron en importadoras directas de los productos.
1973: Entra el producto Café, de cooperativas guatemaltecas, bajo la marca de: “Indio Solidarity Coffee”. Esto produce un impacto e impulso en el crecimiento del recién establecido sistema del Comercio Justo.
1980: Los productores mejoran la calidad y diseño de sus productos, y apoyados en una mayor frecuencia de los intercambios y en la red solidaria que les permitía el ingreso a los mercados más importantes, se integran otros productos tales como: café, té, miel, azúcar, cacao, nueces. Las artesanías crecieron en cantidad y calidad, con técnicas de marketing.
1988: Se forman varias organizaciones con el sello/etiquetado justo, lo que da un mayor impulso al Comercio Justo. Dichas iniciativas se organizan y en 1997 forman la Fair Trade Labelling Organization (FLO).
Actualmente FLO está conformada por 19 Iniciativas Nacionales y se encarga del establecimiento de criterios y de otorgar el sello de Comercio Justo.
A la vez se encuentra dividido en dos:
-FLO International e.v.
Para más información visitar: http://www.fairtrade.net