En un contexto de creciente crisis climática y transformación de los sistemas alimentarios, la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños(as) Productores(as) y Trabajadores(as) de Comercio Justo (CLAC) presentó el Programa de Café Sostenible, una estrategia integral que busca fortalecer la productividad, la sostenibilidad y la resiliencia climática de las organizaciones productoras de café Fairtrade en la región.
La iniciativa —impulsada por la Red Café CLAC— surge como una respuesta a los desafíos que enfrentan miles de pequeños(as) productores(as) ante el aumento de las temperaturas, la irregularidad de las lluvias, la expansión de plagas como la roya y las crecientes presiones del mercado global.

“Hoy tenemos grandes problemas con el aumento de las temperaturas en las áreas del cultivo de café. Esto está afectando mucho la producción. Hay una predicción que el área de cultivo de café se puede reducir en un 50% por ciento para 2050. También las precipitaciones de lluvia, épocas secas prolongadas, todas estas variaciones climáticas afectan el ciclo productivo, pero también afectan al mercado”, afirmó Renato Alvarenga Theodoro, vicepresidente de la red café de CLAC y presidente de la cooperativa CAFESUL en Brasil.
El programa se ha presentado como una propuesta de cara a la Cumbre Mundial del Clima (COP30), que se llevará a cabo del 10 al 21 de noviembre en Belem, en la Amazonía brasileña.
El Programa de Café Sostenible contempla tres pilares estratégicos que buscan articular las acciones para fortalecer a las organizaciones productoras de café Fairtrade en la región:
1. LIDERAZGO PRODUCTIVO:
Fortalecer las capacidades de la Red Café y de las cooperativas nacionales para el cumplimiento de estándares internacionales, la articulación regional y el liderazgo de los productores en las cadenas de valor.
2.INNOVACIÓN PRODUCTIVA (INNOCAFE): Promover prácticas agrícolas sostenibles y rentables basadas en agroecología, manejo integrado de cultivos, acceso a financiamiento adaptado y procesos productivos que respondan a las necesidades locales y del mercado.
3. Gestión del Conocimiento (DATACAFÉ):
Fomentar la investigación aplicada, la sistematización de experiencias y el análisis de datos para generar soluciones colectivas, impulsar la innovación y visibilizar historias de éxito del café sostenible y resiliente.
Implementación por fases
El programa se implementará de manera gradual en tres fases, según priorización de necesidades con base a los criterios de volumen de venta Fairtrade, volumen de producción disponible, índice de disponibilidad climática y cooperación recibida. En la fase I se iniciará con México, Perú y Honduras; en la fase II se implementará el programa en Nicaragua, Brasil, Colombia y Guatemala; y en la fase III se incluirán a las organizaciones de El Salvador, Costa Rica y Bolivia.
Una invitación a co-invertir en resiliencia
CLAC y Fairtrade invitan a aliados estratégicos, empresas compradoras y organismos de cooperación a sumarse al Programa de Café Sostenible, mediante acciones de co-inversión que promuevan la adaptación climática, la investigación, la asistencia técnica, el acceso a financiamiento y la innovación productiva.

“El cambio climático nos afecta cada vez más y nosotros tenemos que ser innovadores para seguir manteniendo la producción de café. Con el programa de café sostenible estamos proponiendo que puedan coinvertir con nosotros, que puedan sumar esfuerzos de diferentes actores de la cadena comerciales, socios estratégicos, públicos y privados, dándoles la oportunidad de invertir en la acción climática y en la resiliencia de la caficultura a nivel de nuestra región”, destacó Merlin Preza, presidenta de la red café y gerente de PRODECOOP en Nicaragua.

Posicionamiento ante la COP30
De cara a la COP30, una comisión de trabajo de CLAC elaboró un posicionamiento en el que se reafirma el papel protagónico de las cooperativas agrícolas de Comercio Justo como actores clave en la lucha contra el cambio climático y en la construcción de una transición justa hacia modelos sostenibles.
En América Latina y el Caribe existen más de 28,000 cooperativas agrícolas, alrededor de 900 certificadas Fairtrade, que promueven la equidad, la democracia participativa y el desarrollo sostenible. Frente a los crecientes impactos del cambio climático —como la pérdida de suelos, la reducción de la productividad y la escasez de agua—, las cooperativas de Comercio Justo se posicionan como ejemplos de resiliencia y soluciones locales, gracias a prácticas como la diversificación productiva, los sistemas agroforestales, la regeneración de suelos, el uso de semillas criollas y la gestión integral del agua.
“Para la COP30 hacemos un llamado a todos los actores, tanto el sector gubernamental, la sociedad civil, el sector privado a reconocer que las cooperativas agrícolas son actores clave para una transición justa y para poder implementar soluciones climáticamente inteligentes, que sean propuestas de abajo hacia arriba”, afirmó Ana Laura Sayago, representante de la red miel en el consejo directivo de CLAC.

CLAC y Fairtrade Internacional hacen un llamado a gobiernos, organismos multilaterales, sector privado y sociedad civil para que reconozcan a las cooperativas como socios estratégicos en la implementación de políticas climáticas desde los territorios y con enfoque humano. “Es hora de pasar de las palabras a la acción”, afirma CLAC, instando a que 2025 y los próximos años sean decisivos para financiar, promover y escalar las buenas prácticas cooperativas que ya están generando impactos sostenibles y multiplicadores en las comunidades rurales.







