Tres organizaciones de Comercio Justo en Honduras están implementando el proyecto “Piloto de alianzas innovadoras para abordar las causas fundamentales del trabajo infantil en las cadenas de suministro”, implementado a través de un convenio entre CLAC y el Centro de Comercio Internacional (ITC, por su sigla en inglés), entidad de Naciones Unidas que promueve el comercio como herramienta de desarrollo.
La iniciativa tiene como objetivo aumentar la productividad y los ingresos de las cooperativas de pequeños(as) productores(as) a través de una mayor participación en los mercados formales, mejorando la competitividad de la cadena de valor y la alineación de la debida diligencia del sector cafetalero de Honduras.
Este proyecto fue ejecutado por las unidades de derechos humanos y ejes transversales, y de producción sostenible y resiliente de CLAC, con el apoyo de los gestores de país en Honduras y desarrolló tres componentes: fortalecimiento de la producción sostenible, alineación con la debida diligencia en derechos humanos y ambientales y comercialización del café.

En el marco del proyecto, las tres organizaciones lograron avances importantes en la ejecución de procesos de debida diligencia en derechos humanos y ambientales. “Se avanzó en la ejecución de los procesos de debida diligencia, mediante un ejercicio de priorización basado en áreas de derechos”, explicó René Madrid, gerente general de PROEXO.

De las 13 áreas de derechos identificadas en el proceso de debida diligencia de Fairtrade PROEXO priorizó seis como las más urgentes, permitiendo estructurar un plan de acción a nivel de toda la asociación. Madrid subrayó que “el plan de acción actualmente orienta la planificación operativa y la ejecución de actividades tanto para el presente año como para el siguiente”.

Walter López, gestor de CLAC en Honduras, destacó que estas acciones se complementan con una segunda línea estratégica enfocada en la producción sostenible. “Se desarrolló un proceso de fortalecimiento de capacidades dirigido al equipo técnico, con el objetivo de facilitar la réplica de conocimientos y prácticas directamente en campo con los productores”, destacó.
“Ellos empezaron capacitándonos sobre cómo cultivar el café, qué hacer para contrarrestar la broca, la roya. Luego han venido a apoyarnos ellos personalmente, a ayudarnos a hacer mejor las cosas en la finca…Que no tiremos venenos, que no hayan cosas que sean dañinas para la salud. Todo eso es lo que nos ayuda con las capacitaciones que nos han dado con Comercio Justo”, apuntó Germán Villanueva, productor de café de PROEXO.




Como parte de este trabajo, PROEXO identificó fincas modelo para la implementación de prácticas demostrativas. “Se establecieron 3 fincas fijas destinadas a la implementación de prácticas demostrativas”, explicó Madrid, agregando que también se gestionó la adquisición de equipos necesarios para el trabajo técnico con los(as) productores(as).
Dentro de estas mejoras, se incorporaron máquinas derribadoras de café, con las cuales “ya se han desarrollado al menos dos prácticas de campo”, fortaleciendo los procesos de innovación y sostenibilidad en las fincas.
En términos de articulación institucional, PROEXO ha reforzado alianzas estratégicas mediante procesos de vinculación con organismos internacionales. Madrid resaltó que “se fortalecieron alianzas estratégicas con organismos como FAO, OIT y UNICEF”, además de avanzar en herramientas técnicas para el cumplimiento de requisitos normativos y comerciales de la Unión Europea.

“Los procesos se implementaron inicialmente como piloto con 100 productores hasta alcanzar un total de 305 productores (240 hombres y 65 mujeres) y a nivel comercial se han establecido relaciones con 11 nuevos clientes”, indicó Madrid, señalando que actualmente continúa la ejecución del plan de acción con iniciativas en fase de financiamiento o implementación progresiva.
Las organizaciones CAFICO y COCAOL también están ejecutando planes de acción relacionados con debida diligencia en derechos humanos y producción sostenible en el marco del proyecto.
Mercedes Pacheco, oficial de proyectos de CAFICO, destacó que CAFICO está realizando procesos de capacitación, sensibilización y fortalecimiento de capacidades en materia de debida diligencia en derechos humanos y medio ambiente con productores, trabajadores y equipos técnicos; así como buenas prácticas agrícolas, adaptación al cambio climático y también mejoras continuas en los sistemas productivos como parte del componente de producción sostenible y resiliente.
El proyecto “es una iniciativa que ha fortalecido las cadenas de suministro responsables y promueve también condiciones laborales dignas en el sector cafetalero,y la implementación de nuevas regulaciones europeas”, afirmó Pacheco.
Por su parte, Yefry Dariel Manueles de COCAOL dijo: “Agradecemos a todo el equipo de ITC y CLAC por su dedicación, esfuerzo y apoyo en este proyecto; juntos hemos alcanzado logros significativos que nos motivan a seguir adelante ”.




A finales de enero, una delegación de ITC y de varias agencias de Naciones Unidas visitaron la zona de Corquín, Honduras, para conocer de primera mano los avances de este proyecto y coordinar la formulación de una segunda fase de implementación.






