Desde hace más de una década, la Escuela de Liderazgo y Empoderamiento para las Mujeres, impulsada por la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños(as) Productores(as) y Trabajadores(as) de Comercio Justo (CLAC), ha sido el motor de un cambio profundo en la vida de las mujeres productoras de café. En Guatemala, este proceso ha encontrado en Maidi Venturita Gabriel Mendoza y Elvia Monzón a dos de sus protagonistas, quienes hoy lideran con el ejemplo en sus comunidades.
El relevo que nace de la admiración de su madre

Para Maidi Venturita, integrante de la Asociación Coordinadora de Organizaciones de Desarrollo Integral de Huehuetenango (ACODIHUE), el camino hacia el liderazgo comenzó en casa. Su historia es el reflejo del éxito de las políticas de inclusión de jóvenes.

“Desde niña veía a mi mamá participando en las decisiones de la comunidad y yo quería ser como ella”, relata Maidi. Al ver a su madre formarse en la Escuela de Liderazgo y asumir un rol activo, Maidi entendió que su futuro también estaba en la organización, formación y en el café de Comercio Justo.
Hoy, como socia productora, su visión del café ha trascendido la parcela: “A través de las capacitaciones conocí que el café no es solo cosecharlo y venderlo. Hay todo un proceso desde la planta hasta la comercialización; es impresionante saber que nuestro café es reconocido en otros países”, explica con orgullo, destacando cómo el conocimiento técnico ha fortalecido su identidad como productora de café.
Liderazgo que diversifica y prospera
Por su parte, Elvia Monzón, representa la faceta de una gran lideresa que utilizó la formación para abrir puertas y diversificar su economía y la de su familia. Para ella, la Escuela de Liderazgo no solo le otorgó herramientas de gestión, sino también la confianza para representar a sus compañeras en esferas públicas.
“Gracias a la Escuela de Liderazgo he tenido la oportunidad de representar a mi organización en distintos eventos y entrevistas”, señala Elvia. Pero su liderazgo también se traslada a su parcela y a su cooperativa.


“En ACODIHUE se promueve mucho la participación de las mujeres, llevamos ya 3 mujeres en la presidencia…Se tiene también una marca de café su nombre es IXKAPEH que significa café de mujer”, agregó.
Elvia también ha optado por diversificar sus ingresos, ya que con esto se fortalece la seguridad económica de su familia. Además de café, cultiva aguacate, limón, plátano y banano, y gestiona una granja de gallinas ponedoras. Su espíritu emprendedor la llevó incluso a rescatar parte de la gastronomía local: “Aprendimos a elaborar dulces típicos y ahora también los vendo. Todo esto se ha convertido en un ingreso más para mi familia”, comenta.
Un efecto multiplicador

Las historias de Maidi y Elvia no son aislados. Hasta la fecha, la Escuela de Liderazgo ha formado a cerca de 900 mujeres en El Salvador, Honduras, Guatemala, Perú, Colombia y República Dominicana. La clave del éxito radica en que mujeres como ellas se convierten en multiplicadoras de conocimiento, compartiendo lo aprendido con otras socias de sus organizaciones. Para estas lideresas de Guatemala, la formación ha sido el punto de partida para fortalecer su voz, asumir responsabilidades directivas y demostrar que, en el mundo del Comercio Justo, las mujeres son capaces de transformar su entorno.







