La cooperativa cafetalera hondureña COCREBISTOL se propuso encontrar una solución sostenible para prevenir el trabajo infantil en sus fincas. Lo que comenzó hace ocho años como la idea de crear un centro de cuidado infantil se ha convertido, gracias al apoyo de aliados estratégicos y socios comerciales de largo plazo, en una iniciativa ejemplar que hoy inspira a otras cooperativas. En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, compartimos su inspiradora historia.
Honduras enfrenta un alto riesgo de trabajo infantil, especialmente en el sector cafetalero. La temporada de cosecha coincide con las vacaciones escolares, una situación que históricamente ha favorecido la participación de niños y niñas en labores agrícolas.


Consciente de este desafío, la Cooperativa Cafetalera Reservas Biológicas Santa Teresa Ocotepeque Limitada (COCREBISTOL) decidió actuar. En 2018 puso en marcha un proyecto de centros de cuidado infantil para que los niños y las niñas pudieran participar en actividades educativas y recreativas mientras sus padres trabajaban en la cosecha de café.

“Iniciamos en la cosecha 2018-2019 con este proyecto tan bonito para nosotros, en el que creamos espacios adecuados para que los niños estén cuidados mientras sus papás trabajan. Y nosotros les llamamos centros de cuidado infantil”, afirmó Marisol Velásquez, gerente de COCREBISTOL
El primer año, a través del proyecto Joint Forces impulsado por Tchibo, CLAC, y FAIRTRADE internacional se establecieron los primeros dos espacios para el centro de cuidado infantil, pero notaron que algunos de los niños y niñas seguían trabajando en las cortas en fincas cercanas. Entonces llamaron a sus padres para conocer qué estaba pasando. En ese momento, los padres de familia explicaron que aunque el centro de cuidado brindaba un espacio seguro para la niñez, como familia requerían de un ingreso extra para costear los útiles y gastos para el inicio de clases.

Entonces, resueltos a buscar la solución al problema, la cooperativa buscó apoyo con sus socios comerciales para financiar mochilas, útiles escolares y los gastos de inicio de clases en el sistema educativo nacional para los niños y las niñas que participaran en las jornadas educativas en el centro de cuidado infantil. Así sus familias tendrían los recursos necesarios para no enviar a sus hijos e hijas a la corta de café.
Pero decidieron hacer algo más: capacitar a los padres y madres de familia, y a sus asociados y asociadas, sobre el impacto del trabajo infantil, brindándoles herramientas para promover la protección de los niños y niñas.

“Para nosotros protección infantil no es solo tener a los niños aquí en un aula. Para nosotros protección infantil es que sus padres conozcan y respeten los derechos del niño, que los padres sepan hasta dónde un niño puede colaborar en la familia y qué cosas son las que el niño no puede hacer en una familia porque los puede poner en riesgo”, afirmó Marisol.
Un total de 484 niños y niñas han participado en los centros de cuidado infantil desde 2018 hasta la fecha. Cada año en los meses de noviembre, diciembre y enero, el centro de cuidado infantil atiende un promedio de 48 niños y niñas, brindándoles un espacio seguro y adecuado para su desarrollo mientras sus familias realizan labores productivas. A través de juegos y lecciones las y los estudiantes aprenden sobre la producción del café.


“Nosotros lo que estamos haciendo es enseñar a los niños a conocer el mundo del café, a hacer muchas cosas, pero desde otro ámbito, sin tener que ir a trabajar a su corta edad”, destacó Marisol.
Pero este proyecto no podría haberse desarrollado sin el apoyo de MIKO CAFÉ DE BÉLGICA, el principal socio comercial de COCREBISTOL. MIKO compra la mayor parte de café de la cooperativa, por lo que reciben fondos de la prima Fairtrade, además ha aportado recursos para la adecuación del edificio donde funcionan los centros de cuidado infantil.

“COCREBISTOL es mucho más que un café excelente a un precio justo”, afirmó Stijn Michelsen, director de Exportación y Café Verde de Miko. “No solo se preocupan por sus socios, sino también por los recolectores de café y sus hijos. Y con el mismo compromiso, COCREBISTOL también protege su entorno natural. Es una colaboración de la que nos sentimos muy orgullosos”.
La organización también ha contado con el apoyo del tostador alemán TCHIBO, CLAC y Fairtrade, aliados estratégicos que han respaldado las acciones y proyectos sociales de COCREBISTOL, contribuyendo al fortalecimiento del Centro de Cuidado Infantil.
Anualmente, la organización invierte un presupuesto aproximado de L 150,000 (USD 5,900) para el desarrollo y sostenibilidad del proyecto. Un 90 % de estos fondos provienen de la Prima Fairtrade.
A la fecha COCREBISTOL ha invertido L 1,200,000 (aproximadamente USD 47,000) en el proyecto en los últimos 8 años. En conjunto los dos socios comerciales han aportado más de L 1,000,000 (USD 39,000) en apoyo al proyecto, una inversión que ha sido clave para fortalecer las actividades y servicios brindados a los niños, niñas y familias beneficiadas.

Las relaciones comerciales de largo plazo construidas bajo los principios del Comercio Justo han permitido a COCREBISTOL convertir en realidad su compromiso con la protección de la niñez. Además, la experiencia ha servido de inspiración para otras organizaciones. En 2024, la cooperativa acompañó a CAFESCOR en la creación de su programa de protección infantil “Niñez corazón en café”, del que surgieron una ludoteca y un campamento infantil con el objetivo de prevenir el trabajo infantil durante la cosecha.


Posteriormente, en 2025, ambas organizaciones compartieron sus aprendizajes en un proceso de sistematización impulsado por CLAC y TRIAS. Como resultado, se desarrolló el modelo 4A (Aprender, Apropiándonos, A la Obra y A Futuro), una metodología que ofrece a las cooperativas de Comercio Justo una guía práctica para promover la participación de niños, niñas y jóvenes en la cultura cafetalera desde una perspectiva de protección, aprendizaje, inclusión y equidad de género. El modelo incluye metodologías, currículas, cartillas y materiales lúdicos que hoy están disponibles para toda la membresía de CLAC.






