Del 29 de septiembre al 3 de octubre, en el campus del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en la ciudad de Cali, Colombia, se llevó a cabo el curso Formación de Formadores en prácticas de producción sostenible y resiliente bajo la metodología de Escuela de Campo, organizado por la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños(as) Productores(as) y Trabajadores(as) de Comercio Justo (CLAC).
El encuentro reunió a 24 participantes, parte de los equipos técnicos de organizaciones certificadas Fairtrade de 12 países, y miembros del equipo operativo de CLAC, en una experiencia formativa que combinó la teoría, la práctica y el intercambio de saberes entre productores(as), técnicos y especialistas. El objetivo fue: Fortalecer capacidades técnicas y metodológicas de equipos técnicos de organizaciones miembros de CLAC, en temas clave para la producción sostenible y resiliente, integrando elementos metodológicos y participativos de las Escuelas de Campo.



Durante esta semana, los(as) participantes profundizaron en la metodología de Escuela de Campo, una forma participativa de aprendizaje que reconoce y pone en primer lugar los conocimientos y experiencias de las personas productoras. También se desarrollaron sesiones sobre manejo de suelos, fertilización responsable, bioinsumos, biodiversidad y adaptación al cambio climático, integrando aspectos metodológicos y técnicos con una visión práctica.
Uno de los ejercicios más valorados fue el de muestreo y análisis de suelo, realizado con el acompañamiento del CIAT, dentro del marco del proyecto Fertilización Mejor, que aborda el manejo eficiente de nutrientes y la reducción de gases de efecto invernadero.

“He aprendido que el suelo es un ser vivo, y conocer sus condiciones nos permite mejorar la productividad de nuestras pequeñas fincas”, compartió Jaime Peña, productor miembro del equipo técnico de la Asociación de Pequeños Productores de Río Frío, Colombia.
Las jornadas también incluyeron talleres sobre la elaboración de bioinsumos como microorganismos y bioles, guiados por técnicos de CLAC. Para Natalia Loaiza, de la Asociación Colombiana de Caficultores de Gaitania, (ACEDGA), la experiencia fue muy valiosa. “Lo interesante es ver cómo no necesitamos productos sintéticos; con lo que tenemos a la mano podemos mejorar nuestros cultivos y cuidar el medio ambiente”, afirmó.



Al cierre del encuentro, el grupo definió una hoja de ruta para replicar lo aprendido en sus países y organizaciones, con el propósito de que los conocimientos adquiridos se traduzcan en acciones concretas y beneficios reales para las familias productoras.
Para Jesús Constanza, especialista de producción sostenible de CLAC y parte del equipo coordinador de la actividad, “este proceso es solo el primer paso. Lo importante es que las personas capacitadas se conviertan en multiplicadoras de ideas y prácticas sostenibles dentro de sus organizaciones. La meta es que la formación impacte directamente en la productividad, el bienestar de las familias y la resiliencia frente al cambio climático”.

El curso forma parte de los esfuerzos de CLAC por promover una agricultura más sostenible y regenerativa, fortaleciendo la capacidad de las organizaciones de su membresía para adaptarse a los retos actuales y futuros del campo.






